5 de noviembre 2013 - 00:00

“Estéril juego dialéctico”

José María Arancedo llamó ayer, en la homilía de la misa inaugural de la cumbre de los obispos, a "recuperar el valor de la palabra como instrumento de un diálogo sincero, creíble y respetuoso" en la sociedad para crecer en la "cultura del encuentro".

"Parecería -dijo- que los argentinos no nos queremos ni nos cuidamos, nos enredamos en un estéril juego dialéctico que nos enfrenta, descalifica y hace difícil ese encuentro que nos permita crecer como Nación".

Citando el documento de los obispos latinoamericanos en Aparecida, el titular del Episcopado argentino dijo que es necesario "educar y favorecer en nuestros pueblos todos los gestos, obras y caminos de reconciliación y amistad social, de cooperación e integración". El arzobispo añade que "el noble ejercicio de la política, como parte de la ética y en el marco institucional de la República, adquiere todo su valor como tarea al servicio del bien común". En otro tramo de su sermón, Arancedo habló de la importancia de la "dimensión misionera de la Iglesia" que "necesita de un estilo austero y transparente en el que aparezca con toda su fuerza la persona y el evangelio".

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