"El ajuste que impulsa el Gobierno no tiene elementos muy diferentes a los que se aplicaron en el pasado, con la salvedad de que no se apela a ahorrar licuando haberes previsionales, ya que se propone tratar de respetar la ley de movilidad previsional". Así lo indicó la consultora IDESA, al analizar la intención del Gobierno de alcanzar un déficit primario cero para el año que viene, con un crecimiento del 42% de los ingresos (sin computar los intereses de deuda) y del 25% en los gastos. Pero alertó que "una vez que se computan los pagos de intereses, el déficit total para el 2019 asciende a $600.000 millones, representando el 16% de los ingresos".
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La consultora indicó que "ante la gravedad de la crisis que se está enfrentando, deja de ser prioritario dilucidar en qué proporción el fracaso es atribuible a errores en el diseño y la estrategia que venía aplicando el Gobierno o a factores exógenos". "Más conducente es analizar si el ajuste responde al formato tradicional o tiene elementos distintivos que apuntan no sólo a salir de la emergencia, sino también a establecer las bases para un crecimiento sostenido". Para el año que viene se proyecta que los intereses crezcan 10% en términos reales, mientras que el pago de jubilaciones y pensiones lo hará en 1% y la inversión aumentará 5% en términos nominales, cayendo 22% en términos reales, según la consultora.
IDESA remarcó que "la contrapartida son recortes mucho más fuertes en otros componentes de los gastos (fundamentalmente obra pública) y aumento en la presión tributaria". "Aún así, si bien se lograría el equilibrio primario, el desequilibrio total seguiría siendo muy alto debido a los intereses. Esto implica que no se podrá evitar que se siga acumulando deuda pública y, por ende, incrementándose el pago de intereses". "Tanto por el lado de los ingresos como de los gastos la mayoría de las medidas son paliativos transitorios que van en contra de una estrategia de crecimiento sostenido", comentó. Y alertó que "para reforzar los ingresos públicos se apela a impuestos muy distorsivos que desalientan las exportaciones", conspirando "contra el crecimiento productivo".
"Limitarse a un ajuste tradicional sin abordar medidas más ambiciosas e innovadoras en el ordenamiento del Estado tiene riesgos de repetir frustraciones", dijo IDESA. "No hay administración cambiaria (dolarización, convertibilidad, tipo de cambio indexado, etc.) que lleve a buen puerto si el sector público mantiene su propensión al alto desequilibrio, a los malos impuestos y a derrochar masivamente recursos públicos", destacó. "Para salir de la decadencia es clave asumir como decisión estratégica que la Nación deje de inmiscuirse en funciones que son de las provincias y los municipios. Si bien el presupuesto 2019 disminuye las partidas, todavía se preservan $125.000 millones de gastos en educación, salud, desarrollo social, vivienda y agua y saneamiento que corresponde a las provincias", estimó. "Otro tema crucial es abordar una reforma previsional que le dé equidad y sustentabilidad al sistema jubilatorio. Finalmente, hay que darle la prioridad que merece a la mejora de la administración tributaria y el rediseño de la estructura impositiva", concluyó.
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