27 de abril 2018 - 00:00

Estiman que cubrir la cuenta corriente es clave para crecer

El endeudamiento bruto del año pasado ascendió en 10 puntos del PBI. Permitió cubrir el rojo de la balanza de pagos aumentar las reservas del BCRA.

El financiamiento de la cuenta corriente es una de las variables claves para la economía argentina. Así lo sostuvo la Fundación Mediterránea en un informe, al señalar que el año pasado, "el endeudamiento bruto de la Argentina se incrementó en unos 10 puntos del PBI, que cubrió el déficit de la cuenta corriente de la Balanza de Pagos (4,8 puntos del PBI), pero también se tradujo en una suba de las reservas internacionales del Banco Central (2,3 puntos del PBI) y en un aumento de las divisas externas en manos del sector privado (3 puntos del PBI)".

La consultora sostuvo que "el déficit de cuenta corriente aumentó 2,2 puntos del PBI entre 2016 y 2017". El lado positivo es que, en parte, "este fenómeno obedeció a un incremento de la inversión, tanto pública como privada", explicó. Pero, del lado negativo, "también influyó la caída del nivel de ahorro del sector público (el ahorro privado aumentó levemente)", agregó. En 2017, el 80% del financiamiento del rojo fiscal se corresponde con el déficit de cuenta corriente, en tanto que el restante 20% fue aportado por el ahorro privado local.

Por otra parte, sostuvo que el financiamiento de la cuenta corriente es clave por diversas razones. "Dado que el déficit de Cuenta Corriente en 2017 ayudó a financiar a casi el 80% del déficit fiscal, de no haber existido financiamiento sólo la combinación de las siguientes tres opciones hubiera resultado posible: 1) El Gobierno hubiera tenido que reducir más rápidamente el déficit fiscal con lo cual seguramente el ajuste tarifario debería haber sido mayor y con éste también el nivel de inflación. 2) El porcentaje del déficit fiscal financiado a través del Sector Privado debería haber sido más alto y por lo tanto, menores hubieran sido los recursos que este sector destinó al Consumo y a la Inversión. 3) El porcentaje del déficit fiscal financiado mediante emisión monetaria hubiera resultado mayor y por lo tanto, el proceso inflacionario debería haber sido aún más intenso", explicó la consultora. "Dado que el déficit de cuenta corriente en dicho año ayudó a financiar a casi el 25% del total de la Inversión, de no haber estado este financiamiento, las inversiones hubieran sido claramente inferiores y con ello las posibilidades de crecimiento económico", agregó.

Alarmas

Por otra parte, Fundación Mediterránea consideró que el rojo externo puede volverse problemático en la medida en que se financie con endeudamiento, ya que "la vulnerabilidad se acentúa con la tendencia alcista en las tasas de interés de Estados Unidos". Según proyecciones del FMI, el déficit de cuenta corriente de la Argentina se mantendría por años en "un andarivel muy superior al promedio de emergentes, pero hay numerosos casos de países comparables que han convivido con esta situación", indicó la consultora. Y remarcó que "la clave para que sea sustentable es el comportamiento de la inversión en general, y de la Inversión Extranjera Directa (IED) en particular".

Según los datos de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (AAICI), la IED alcanzó en 2017 al 1,9% del PBI, casi el triple que el año previo y la mayor proporción desde 2012. Esta suba a lo largo del año pasado se explicó por un incremento en los flujos de deuda con casas matrices, con ingresos netos por u$s2.412 millones y una mayor reinversión de utilidades, que sumó u$s6.860 millones. En el cuarto trimestre de 2017, la inversión creció 20,7% interanual y acumuló una suba de 11,3% para todo el año.

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