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Estrategia y buen criterio
La lista de los contratados y los becados que nombró la UAR tiene sus particularidades y una de ellas está relacionada a cómo la enorme mayoría de jugadores estuvo y ha estado dentro del radar de alguna u otra forma. Los Pumitas de las camadas 2011, 2012 y hasta 2013 son un claro ejemplo de ello.
Antes, tiempo atrás -bastante atrás- la elección de los jugadores se hacía por diversas cuestiones relacionadas más al lugar de origen del jugador que a su probada capacidad rugbística y estaba directamente relacionada al lugar de origen de los entrenadores de turno.
Poco a poco, esa tendencia fue mutando conforme a necesidades rugbísticas y a los cambios del rugby como deporte profesional. Desde ese momento, el rugby vernáculo no pudo dejar de poner o buscar lo mejor que tenía para intentar seguir entre los diez mejores equipos del mundo.
Desde la llegada del Plan de Alto Rendimiento, la incorporación de jugadores al mismo de manera sistemática en cada centro fue in crescendo, como así también la calidad de los que de allí iban incorporándose a los diferentes equipos nacionales.
Por eso, si hay algo que ha dado réditos es, justamente, el Pladar y el seguimiento de los jugadores desde 2010 a la fecha y sobre todo, Los Pumitas. Ese debe ser el equipo a observar. Estamos a inicios de 2014 y con la velada intención de la UAR de ubicar una franquicia en el Súper Rugby desde 2016 y de seguir con el Rugby Championship hasta 2015 al menos, buscando por supuesto que los Mundiales sean los puntos cúlmines de cada ciclo de cuatro años, es indudable que el trabajo de base para que eso ocurra o al menos se intente, está en progreso.


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