En la galería “Arte x Arte” se exhiben, en diferentes plataformas, trabajos de artistas nacionales e internacionales (no siempre soportables de mirar) de la violencia inherente al género humano.
Olivier de Sagazan. Las figuras en arcilla del artista congoleño ocupan casi una sala entera.
Crucifixiones, degollamientos, los desastres de la guerra, autoflagelaciones, etcétera, atraviesan la historia del arte hasta nuestros días. No debería llamar entonces la atención el muestrario del mal que se exhibe en ARTE x ARTE bajo el título "La imaginación del desastre (... o qué y cómo hacer con la maldad)". Sus curadores, Jorge Zuzulich y Pablo Orlando, tomaron el título de Susan Sontag cuando se refiere a la importancia de la imaginación como dispositivo privilegiado para poner en funcionamiento una cultura del malestar.
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Basta leer un diario, ver un programa de televisión, entrar en las redes sociales o simplemente ir por la calle para darse cuenta de que estamos inmersos en la cultura del malestar, sólo que aquí la vemos sin el manto de la cotidianeidad. "Amablemente" es una canción que canta Edmundo Rivero. Detrás de este inocente título se muestra el machismo que está en la base de gran parte del cancionero tanguero, al igual que la performance instrumental de The Police Mother, del varón sufriente perteneciente al postpunk del grupo inglés.
Hay un insoportable video del neoyorkino Víctor Acconci (1940-2017) que dura 17'. El autor intenta abrirle los ojos a una mujer que no sabemos si está muerta o agonizando. Una de las fotos de Néstor Baltodano (nacido en Costa Rica, vive en Buenos Aires), exhibe una visión nocturna de un bosque oscuro, solitario, con todo el peso de una amenaza. Las ocho obras del argentino Marcelo Bordese son notables por su imaginería cuestionadora e irreverente en la que se fusionan lo religioso y lo sacrílego. Se ve también un fragmento de "El tercer hombre", film de Carol Reed con Joseph Cotten y Orson Welles en el papel del traficante de penicilina adulterada que ha reaparecido después de la Segunda Guerra.
Hay una sala casi totalmente dedicada a Olivier de Sagazan, nacido en el Congo, que muestra unas trágicas figuras moldeadas con capas de arcilla que modifican su propio cuerpo. La artista argentina Luciana Arias presenta "La perversidad de Venus", video performance monocanal en el que todas las Venus de la historia del arte están concentradas en su propio cuerpo, que aparece como campo de batalla.
Dolores Zorreguieta (argentina, vive en Estados Unidos) se caracteriza por su obra inquietante y parte de su serie "Monstruos" tiene formas como bocas con dientes amenazantes que señalan violencia sexual, y se vale de la jerga popular y objetos tradicionales de la autoflagelación para poner la violencia como parte del vínculo sexual. La instalación del argentino Alfonso Castillo, imágenes múltiples proyectadas a través de maniquíes llenos de agujeros, muestra al hombre fragmentado. Otros argentinos convocados son Alfredo Prior y Miguel Harte. Del primero se ve una obra de gran tamaño con uno de sus clásicos osos asomando en medio de la espesura. Del segundo, las fotografías de "El pequeño paraíso de Seriozha y "La furia loca", de 2008 y 2009, realizadas con un material de apariencia viscosa, con insectos monstruosos como protagonistas. De Liliana Porter se presenta "Arruga" (1968) una serie en hoja de papel de cuaderno, un gesto que sufre diversas mutaciones. (Lavalleja 1062. Hasta el 9 de setiembre).
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