22 de junio 2016 - 00:00

“Estrés reactivo” no le permite declarar

Bóvedas. El hallazgo en el monasterio fue relativizado por las monjas.
Bóvedas. El hallazgo en el monasterio fue relativizado por las monjas.
 José López se volvió a negar, ayer, a declarar ante la fiscal Alejandra Rodríguez, en el marco de la causa por el delito de portación ilegal de arma, la que llevaba la madrugada del martes pasado cuando fue detenido en General Rodríguez con casi 9 millones de dólares. Luego de que los médicos del Servicio Penitenciario de Ezeiza constataran que estaba en condiciones de ser indagado, la fiscal se trasladó al pabellón psiquiátrico del presidio para tomarle declaración, pero el exsecretario de Obras Públicas adujo que no estaba en condiciones de hablar. Su abogada, Fernanda Herrera, informó que López "no estaba en condiciones de declarar" porque "está con estrés reactivo", diagnóstico que atribuyó al equipo médico del penal. La letrada comentó que su defendido "no firmó el acta" y anticipó que "podría ser trasladado a otra sala en el mismo sector". Tras reunirse por tres horas con su cliente, la abogada aseguró: "Lo vi tranquilo, pero obviamente está pasando por una situación de estrés. Todavía no está bien de salud". Herrera anticipó un dato clave: aún no hay orden judicial para la apertura de los celulares de López, que, como anticipó Ámbito Financiero, pueden tener la clave de las últimas horas previas a su detención en el monasterio. La abogada sostuvo que recién "llegado el momento" le va a plantear a su cliente acogerse a la figura del "arrepentido", pero una vez que el expediente sea girado a la Justicia federal. "Tenemos que esperar que pase la causa a Comodoro Py y ahí veremos si quiere declarar. La causa va a pasar al fuero federal", dijo la letrada. Por delante queda una pericia sobre las cámaras de seguridad del convento, donde se hallaron tres criptas o bóvedas debajo del altar. Dos de ellas estaban vacías y la tercera tenía escombros. Fueron halladas el fin de semana en excavaciones realizadas en la capilla del monasterio de las Hermanas Orantes y Penitentes de Nuestra Señora de Fátima, en la localidad bonaerense de General Rodríguez. Según relató una de las monjas del lugar, de 95 años, una de esas bóvedas iba a ser destinada a depositar los restos del arzobispo Rubén Di Monte, quien había conducido la diócesis de Mercedes-Luján hasta fines del 2007 y falleció en abril pasado. La otra iba a ser para ella. Así relativizaron que esos espacios tuvieran como destino la guarda de valores como los que portaba López en seis bolsos y una valija.

Desmentida arzobispal

"Es una fantasía pensar que las bóvedas son para guardar dinero", sostuvo Agustín Radrizzani, arzobispo de Mercedes-Luján. Por otro lado, el religioso advirtió que "no hay paquetes de guita que hayan llegado" al convento y explicó que el "pozo" era para enterrar a Di Monte, lo que reafirmó la versión de las monjas. Sobre la casa "a medio construir" al lado del convento, Radrizzani sostuvo que "iba a ser una casa de oración" construida con "donaciones".

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