7 de enero 2013 - 00:00

Estupendo blues contemporáneo

«Nothing but love» The RoCray Band -Provogue 73772.

En los años 80, Robert Cray logró que su disco «Strong Persuader» no sólo sea reconocido como la verdadera revelación del blues moderno por maestros como Albert Collins, B.B.King o Chuck Berry, sino que, además, consiguió que el álbum se venda a la par de los grandes éxitos del pop y el rock de la época. Desde entonces hasta ahora Cray no deja de lanzar un disco cada dos o tres años, pero sobre todo no para de tocar en vivo por todo el mundo. En verdad hace tiempo no se concentraba a fondo para grabar un disco tan cuidado en música y arreglos como en las letras, retomando la idea de obtener algo parecido a un estilo de blues contemporáneo, sin perder la esencia ni las raíces del género. Tal vez esto sea debido a que esta vez Cray tenía algo que decir. De hecho, la mejor canción del álbum, «Im done crying», se ocupa durante 9 minutos de contar las penurias de un hombre víctima de la última crisis económica, sin trabajo ni casa, pero decidido a no dejarse atropellar más. Del mismo modo que en los 80, Cray demostró que un blues totalmente genuino pero con toques contemporáneos podía resultar absolutamente masivo, en este caso parece querer demostrar que si John Lee Hooker o Muddy Waters le cantaban a las miserias de la vida en el ghetto, él ahora también puede cantar auténtico blues para la era de los indignados. Tanto en ese tema como en varios momentos culminantes de este disco, Cray no sólo toca su guitarra con su sonido inconfundible libre de todo tipo de efectos o distorsiones, también demuestra que es un gran cantante capaz de darle a sus blues un toque soul que en este caso en particular recuerda a gigantes como Otis Redding o Sam Cooke.

También hay homenajes sin desperdicio, como la rockera «Slide Dish» (compuesto y grabado al estilo Chuck Berry), o «Ill always remember you», con guiños a Ray Charles en los arreglos para los vientos, siempre un punto fuerte de la Robert Cray Band, igual que el impresionante órgano Hammond del talentoso Jim Pugh. «Nothing But Love» es un disco imperdible, que no sólo conformará a los fans del género sino que también es totalmente adecuado para el púbico menos familiarizado con la música negra, ya que justamente desde siempre ésa fue una de las grandes cualidades de Robert Cray y su banda.

Diego Curubeto

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