3 de noviembre 2010 - 00:00

Estupor mundial ante inminente ejecución de una mujer en Irán

Estupor mundial ante inminente ejecución de una mujer en Irán
Teherán y Berlín - El Comité Internacional contra las Ejecuciones advirtió ayer que Irán puede cumplir hoy la sentencia a la pena capital contra Sakineh Mohamadi-Ashtiani, la mujer de 43 años condenada por adulterio y complicidad en el asesinato de su marido.

«La comisión para los derechos humanos del régimen anunció que, según las pruebas existentes, su culpabilidad fue confirmada. El régimen creó un nuevo escenario para acelerar la ejecución», reveló el comité a través de un comunicado. Asimismo, advirtió que la documentación sobre el asesinato del marido de Ashtiani desapareció de la oficina del fiscal de Oskoo, mientras la mujer tiene vedado el derecho a recibir visitas desde el 11 de agosto.

Ashtiani, que tiene dos hijos, fue condenada a muerte por lapidación en dos juicios distintos celebrados en 2006, aunque en 2007 se le conmutó la condena de ahorcamiento por el asesinato de su marido, por diez años de cárcel.

El caso Ashtiani provocó el reclamo de organismos internacionales y países para la suspensión de la condena, mientras Brasil ofreció asilo a la mujer, lo cual fue rechazado por el régimen teocrático.

El férreo reclamo de Occidente se basa en el dudoso proceso judicial -realizado en lengua persa, mientras que ella es de etnia y lengua azerí- y en los hechos posteriores a sus denuncias. Poco después de que el caso cruzara las fronteras y su abogado defensor debiera marchar al exilio, Irán puso a la mujer frente a las cámaras de televisión para que confesara sus supuestos crímenes. Desde diversas ONG revelaron que Ashtiani habló luego de ser sometida a latigazos y otras torturas.

Sumado a ello, a principios de agosto, el segundo letrado defensor que había tomado la causa fue arrestado junto al hijo de Ashtiani y dos periodistas alemanes que le realizaban una entrevista. Ayer trascendió que el abogado que representaba a los extranjeros también fue apresado por las autoridades, acusado de «interactuar con elementos contrarrevolucionarios» y de «falsificación de documentos». Asimismo, trascendió que los reporteros serían liberados próximamente tras «pedir perdón».

En ese contexto, el vicecanciller iraní, Hassan Qashqavi, indicó que el Gobierno «defiende a la víctima y a su familia, mientras que Occidente defiende a quien cometió la ofensa». El funcionario sostuvo que Occidente mantiene una política ambigua y lamentó que Europa no se movilice del mismo modo por las mujeres condenadas a muerte en Estados Unidos. «Sakineh Mohammadi Ashtiani es culpable de adulterio y homicidio del marido, y la familia pidió su punición», dijo el funcionario.

Agencias ANSA, DPA

y Ámbito Financiero