Bruselas - Los ministros de Finanzas de la Unión Europea acordaron reglas para el rescate o el cierre de bancos en dificultades financieras y definieron que las nuevas normas para que sean los acreedores y no los contribuyentes los que paguen en futuras crisis bancarias entrarán en vigor en 2018 para dar tiempo a las entidades a adaptarse. De este modo, se desechó el plazo de 2015 que proponían Mario Draghi, desde el Banco Central Europeo, Alemania y Holanda. España y Francia figuraban entre los partidarios de retrasar estas disposiciones, por temor a que una entrada en vigor acelerada reactivara las turbulencias en los mercados financieros. La directiva, de todos modos, aún debe ser pactada con la Eurocámara en las próximas semanas. El acuerdo, como quería Alemania, limita al máximo las posibilidades de recapitalización directa de la banca a cargo del fondo de rescate (MEDE, por su sigla en inglés). Sólo se podrá activar como último recurso una vez que se hayan agotado todas las quitas a acreedores preferenciales y bonistas senior, y únicamente para salvar a los grandes depositantes. El comisario de Servicios Financieros, Michel Barnier, explicó que "la recapitalización directa será posible, según las reglas del MEDE, cuando se hayan aplicado las quitas. Pero este recurso a los fondos públicos debe ser la excepción". El acuerdo generaliza el modelo del rescate bancario español, de aplicar primero quitas a algunos acreedores y luego permitir el uso del MEDE, pero de forma indirecta, mediante un préstamo al Estado que computará como deuda pública, con lo que no se rompe el vínculo entre deuda bancaria y deuda soberana.
Agencias EFE y DPA
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