El Gobierno brasileño no descarta implementar medidas para frenar el ingreso de capitales en el país, que generó un superávit de u$s 35.000 millones en la balanza de pagos en el primer trimestre. El diario Valor Económico indicó que el Banco Central detectó que buena parte de los dólares que ingresan ayudan a expandir la oferta de crédito interno, lo que, a su vez, perjudica los esfuerzos para frenar la inflación, que este año superará la meta del 4,5% fijada por el Gobierno. «Esta parte de la presión inflacionaria no se puede combatir con (alza en la tasa de) intereses», dijo al diario una alta fuente del Gobierno, que atribuyó el elevado flujo de ingresos de divisas a la política monetaria expansiva adoptada por los países ricos, para superar la recesión generada por la crisis financiera de 2008.
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