La presunta injerencia de USAaid en temas políticos y la financiación de marchas indígenas de los dos últimos años contra el Gobierno de Morales fueron al parecer las gotas que colmaron el vaso y provocaron su expulsión.
"Hemos decidido expulsar a USAid de Bolivia. Se va USAid de Bolivia, pido al herman o canciller (David Choquehuanca) comunicar inmediatamente a la Embajada de Estados Unidos", ordenó el mandatario durante un acto en La Paz convocado con motivo del Día Internacional del Trabajador.
"Estados Unidos lamenta profundamente la decisión boliviana de expulsar a USAid, y rechazamos las acusaciones (de intromisión) hechas por el Gobierno boliviano", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Patrick Ventrell, en una conferencia de prensa.
Morales, de raíces indígenas, pero que no habla fluidamente ni aymara ni quechua, dijo para justificar la expulsión de USAid que la medida era una respuesta al calificativo de "patio trasero de Estados Unidos" que en abril empleó el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, para referirse a América Latina.
Ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes estadounidense Kerry anticipó que el Gobierno de Barack Obama tendrá mayor acercamiento a los países latinoamericanos. "América Latina -dijo- es nuestro patio trasero; tenemos que acercarnos de manera vigorosa".
Tras conocer estas declaraciones, el presidente boliviano dijo que era "humillante y ofensivo".
La agencia estadounidense USAid trabajaba en Bolivia desde 1964 con varios programas de cooperación para el desarrollo y la asistencia social en el área rural. Además impartía cursos de formación política a campesinos e indígenas contrarios a Morales.
"La expulsión de USAid es un detalle más en esta deteriorada relación de Bolivia y Estados Unidos", estimó el analista Samuel Montaño, quien señaló asimismo que el Gobierno de Morales se ha distanciado de la administración de Obama.
Bolivia expulsó el 10 de septiembre de 2008 a Philip S. Goldberg, embajador estadounidense en La Paz, por presunta injerencia política. Washington también expulsó al diplomático boliviano, Gustavo Guzmán. También el 2 de noviembre de 2008 optó por la expulsión de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA), que operaba desde 1988 en la región productora de la hoja de coca, insumo básico para elaborar la cocaína.
A fines de 2010, La Paz y Washington acordaron una agenda para normalizar sus relaciones, pero hasta el momento no hubo intercambio de embajadores.
El exembajador boliviano ante las Naciones Unidas, Rafael Archondo, subrayó que con la expulsión de USAid "no queda nada más de la cooperación estadounidense a Bolivia".
| Agencia DPA |


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