25 de febrero 2016 - 00:00

Evo culpó por la derrota a la “guerra sucia” y a internet

El presidente Evo Morales dio una conferencia de prensa luego que se conocieran los resultados definitivos.
El presidente Evo Morales dio una conferencia de prensa luego que se conocieran los resultados definitivos.
 La Paz - El presidente de Bolivia, Evo Morales, reconoció su derrota en un referendo que habría despejado el camino para su postulación en 2019 a un cuarto mandato, y afirmó que respetará la decisión del pueblo.

Morales, un izquierdista que fue elegido por primera vez en 2006 y cumple su tercer mandato, trató de persuadir a los bolivianos para que aprobaran una reforma constitucional que le permitiera volver a competir por la presidencia y gobernar hasta 2025. Pero el resultado no le favoreció. El "No" venció con el 51,30 por ciento de los votos frente al 48,70 por ciento del "Sí con el cómputo del 99,72 por ciento de las actas escrutadas, según datos del tribunal electoral.

En su primera reacción al resultado, Morales admitió: "Perdimos una batalla, pero no la guerra. Vamos a continuar con el pueblo boliviano esta batalla, esta lucha. Mientras exista el capitalismo la batalla sigue".

La mayoría de las encuestas antes del referendo sugerían que era probable una estrecha victoria, dado el sólido apoyo con el que cuenta el indígena aymara entre los que le acreditan la reducción de la pobreza en Bolivia, el país más pobre de América del Sur medido por su Producto Bruto Interno (PBI) per cápita, de acuerdo con datos del Banco Mundial.

El rechazo es otro golpe al otrora dominante bloque populista de izquierda en América Latina, que en los últimos meses perdió fuerza por el cansancio de los votantes ante el personalismo y el desplome de los precios de las materias primas, una caída que se sintió en los bolsillos de la población.

En Bolivia, Morales, quien fue un líder cocalero, llevó a cabo un exitoso programa de gasto en planes sociales e infraestructura financiado con la explotación de las materias primas del país, que permitió un fuerte crecimiento de la economía y una disminución de la pobreza.

El mandatario atribuyó la pérdida en el referendo a la discriminación y a una campaña de difamación o "guerra sucia" de parte de la oposición derechista. "Es una pequeña batalla que hemos perdido, una insignificante batalla frente a una tremenda campaña sucia. Tenemos la mitad del apoyo. Los que creen que con el 'No' ha ganado el neoliberalismo, se equivocan", dijo en un discurso televisado desde el palacio presidencial.

"Vamos a evaluar los mensajes de las redes sociales, donde las personas no se identifican y hacen daño a Bolivia", admitió el presidente.

El resultado del referendo provocó celebraciones en Santa Cruz, donde la crítica a Morales ha sido más feroz y el "No" ganó por un margen más amplio. La Paz, la capital, se mantuvo tranquila.

Agencias Reuters y AFP

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