10 de julio 2015 - 00:00

Evo incomodó a su huésped con un regalo controvertido

Evo Morales le entregó a Francisco una réplica de una escultura realizada por el obispo jesuita Luis Espinal. De acuerdo con el vocero del Vaticano, Federico Lombardi, el obsequio no había sido pautado en la agenda.
Evo Morales le entregó a Francisco una réplica de una escultura realizada por el obispo jesuita Luis Espinal. De acuerdo con el vocero del Vaticano, Federico Lombardi, el obsequio no había sido pautado en la agenda.
La Paz - El regalo del presidente boliviano, Evo Morales, al papa Francisco -un Cristo crucificado sobre una talla en madera con la hoz y el martillo- suscitó controversia en Bolivia, con religiosos que consideraron ese regalo como una provocación y que causó sorpresa en el propio Vaticano.

El tallado fue hecho por el sacerdote jesuita Luis Espinal, asesinando en 1980 por paramilitares de derecha, 'ad portas' del golpe militar de Luis García Meza, hoy preso por crímenes contra los derechos humanos.

Según explicó a radio Patria Nueva la ministra de Comunicación, Marianela Paco, se trata de un regalo simbólico, "porque la hoz significa labrador; y el martillo, carpintero. Ambas figuras representan a poblaciones humildes, trabajadoras, personas de Dios". "Ésa fue la intención de este regalo y no fue ninguna otra maniobra", agregó. La prédica en favor de los humildes y en contra de la economía del descarte ha servido para que algunos de sus detractores lo califiquen como el "papa comunista", por lo que los analistas interpretaron el regalo de como un gesto oportunista.

"Creo que la expresión de la cara del Papa dice lo suficiente. Quedó sorprendido, para nada sonriente, con la boca casi abierta. Con el interrogante de cómo leer ese gesto", sostuvo monseñor Eugenio Coter, vicario apostólico del departamento amazónico de Pando. Por su parte, el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi, reconoció en una conferencia de prensa que el regalo de Morales, que estaba acompañado de dos condecoraciones dedicadas a Espinal, no estaba en el programa. "No estaba previsto, eso es claro", comentó Lombardi. "El Papa no ha hecho hasta ahora particulares observaciones sobre el asunto ni me ha pedido de manifestarlas", agregó. Lombardi dijo que jesuitas bolivianos explicaron que la escultura no es "una interpretación marxista de la religión, sino un diálogo abierto con otros que estaban buscando justicia y liberación". "Sin embargo, creo que yo no pondría a este símbolo en un altar de una iglesia", concluyó.

Agencias AFP, Reuters y EFE, y Ámbito Financiero

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