- ámbito
- Edición Impresa
Éxodo de científicos de España (como en la Argentina de la crisis)
Mariano Rajoy
«Una universidad en Australia ya ha dicho que estarían encantados de tenerme allí», explica este investigador que ha publicado varios artículos en revistas como Nature.
«Pero yo prefiero investigar por España», lamenta.
Como él, un número creciente de científicos españoles busca oportunidades fuera de su país a medida que los recortes presupuestarios impuestos por el Gobierno les dejan menos oportunidades y peores condiciones en laboratorios sin dinero para equipararse.
Sumida en la crisis desde 2008, España recortó el gasto en investigación y desarrollo en más de mil millones de euros entre 2009 y 2011, de 9.662 millones a 8.586 millones.
El nuevo Gobierno conservador de Mariano Rajoy, en el poder desde diciembre, planea un nuevo recorte de 600 millones de euros este año en su intento por convencer a los mercados de que España no necesitará un rescate financiero como Grecia, Irlanda y Portugal.
Como consecuencia, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la mayor institución dedicada a la investigación en España y la tercera de Europa, no contratará a ningún científico este año, cuando en 2007 había reclutado a 250.
«Con una baja tan grande en la contratación, la gente se va a ir. ¿Qué más pueden hacer? No hay alternativa. España se enfrenta a una fuga de investigadores muy seria», lamenta Amaya Moro-Martín, astrofísica de 37 años.
Su contrato finaliza en octubre de 2013 y ella también empezó a buscar trabajo fuera de España.
Alarmados por esta situación, los investigadores de la Confederación de Sociedades Científicas de España entregaron a Rajoy una carta firmada por más de 40.000 personas en la que advierten del peligro de «una fuga de cerebros multigeneracional».
«Si España no toma medidas urgentes para conservar el capital humano de mayor excelencia científica, el sistema de investigación tardará décadas en recuperarse, lastrando el ansiado cambio en el modelo económico», aseguran.
Y subrayan que potencias económicas como Alemania y Francia incrementaron su inversión en investigación y desarrollo como respuesta a la crisis.


Dejá tu comentario