Éxodo de senadores fuerza ya nuevo bloque opositor

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El kirchnerismo comenzó ayer a intentar reparar los daños que dejó en el Senado la renuncia al bloque oficialista primero de Carlos Reutemann y Roxana Latorre, y luego de Juan Carlos Romero y Sonia Escudero. Una de las decisiones pendientes era reemplazar a Reutemann en la presidencia de la Comisión de Relaciones Exteriores. El cargo, uno de los regalos más deseados en el Senado por la cantidad de viajes que acarrea, cayó ahora en Daniel Filmus, una forma de privilegiar sólo a los más leales a la Casa Rosada dentro de la bancada.
Pero mientras Miguel Pichetto emparcha algunas de las roturas que dejaron las renuncias, la situación siguió complicándose para el Gobierno en el Senado.
Ayer, la salteña Sonia Escudero formalizó su alejamiento del kirchnerismo con una carta y se sumó en el mismo acto a la estrategia de la oposición para coordinar un interbloque que reclame al Gobierno otra política agropecuaria y una nueva ley de coparticipación federal.
En una carta, Escudero expresó su esperanza de que los justicialistas que han renunciado a esa bancada constituyan un ámbito en el que haya «un debate abierto, plural y participativo».
Curiosamente, la misiva de renuncia fue más dura aún que la de Romero, su jefe político en Salta. «He tomado esta decisión con la certeza de que la renuncia de Carlos Reutemann, Roxana Latorre y Juan Carlos Romero abre la posibilidad de generar un nuevo espacio formado por senadores del Partido Justicialista, donde el debate abierto, plural y participativo vuelva a ser el mecanismo de toma de decisiones», dijo.
Y criticando la situación interna de la bancada kirchnerista protestó: «No sólo se apagó el debate interno; también parece apagarse la agenda de restitución de derechos que con entusiasmo apoyé. Veo el surgimiento de una nueva agenda de la que me alejo, la del avasallamiento de derechos».
Si bien su renuncia fue anunciada el viernes pasado junto a la de Romero, Escudero -que todavía se encuentra en una reunión del Parlatino, en Panamá- recién envió ayer una carta a Miguel Pichetto, comunicándole formalmente su decisión.
Allí afirmó que la bancada del Frente para la Victoria «es actualmente un sitio donde se comunican las instrucciones recibidas desde otro poder del Estado, donde ningún disenso es aceptable, mucho menos respetado».
Escudero volverá mañana al país y se reunirá con Romero, para conformar un bloque propio, que todavía no tiene decidido cómo se relacionará con el resto de las bancadas.
Pero ya hubo un avance. Se da por sentado que habrá una relación cercana con el otro senador salteño, el renovador Juan Pérez Alsina -que tiene un monobloque-, con quien casi siempre votan en uniformidad.
Más allá de que se unan o no en un mismo bloque, los senadores opositores buscarán coordinar sus posiciones sobre la situación del campo y la distribución de la coparticipación federal. El propio Pérez Alsina ya comenzó a trabajar en esos temas. Ayer adelantó que trabaja en la puesta en marcha de un «interbloque federal»: «Con la nueva situación se amplía el espectro», se entusiasmó.
Pérez Alsina adelantó que durante el próximo fin de semana mantendrá un encuentro con los senadores salteños que renunciaron al bloque, aunque indicó que ya acordaron mantener una «firme posición» común.
«Nos vamos a reunir los tres senadores de Salta y son dos los temas fundamentales: uno, los problemas del campo; y otro, la coparticipación, porque es mucha la deuda que hay con la provincia, y no sólo es con este Gobierno, pero hay que resolverlo», dijo.

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