5 de septiembre 2011 - 00:00

Expectativa por la tregua en el paro petrolero de Sta. Cruz

Los petroleros votaron levantar la medida de fuerza por mayoría en una multitudinaria asamblea.
Los petroleros votaron levantar la medida de fuerza por mayoría en una multitudinaria asamblea.
Santa Cruz - La decisión de los trabajadores ligados al Sindicato de Petroleros Privados local de suspender por diez días el paro por tiempo indeterminado en reclamo de la normalización del intervenido gremio genera expectativa en el Gobierno provincial, las operadoras y las empresas de servicio ligadas al sector, a la espera de una solución de fondo que evite la reactivación de la medida de fuerza.

La huelga fue congelada por capítulos: primero asumieron esa postura el pasado viernes los trabajadores del sector de la Cuenca Austral, mientras que el sábado hicieron lo propio sus pares de la zona norte provincial.

Los manifestantes reclaman el inmediato llamado a elecciones en el gremio que lideraba Héctor «Chaco» Segovia y cuya intervención quedó a cargo de la Federación Argentina Sindical del Petróleo, Gas y Biocombustibles que conduce Alberto Roberti.

Mediación

El mandatario justicialista Daniel Peralta -quien analizó este escenario el fin de semana con Cristina de Kirchner en Río Gallegos- había condicionado toda gestión para que medie el Gobierno nacional al levantamiento de las protestas.

Ahora el próximo capítulo será el de una audiencia con el Ministerio de Trabajo de la Nación
, que viene siguiendo de cerca el tironeo, para abrir la puerta a una mesa de negociación con esa federación.

«Estamos ante una nueva posibilidad de que la federación comprenda que los trabajadores sólo queremos el sindicato y no nos mueven otros intereses; durante 10 días nos hemos comprometido en no generar inconvenientes, pero también esperamos que de la otra parte surjan propuestas y soluciones», advirtió el delegado gremial Daniel Quinteros, en declaraciones a Opi Santa Cruz.

Por su parte, Peralta celebró la decisión adoptada porque los empresarios del sector «están muy preocupados», ya que la huelga repercute en prestadores de servicios petroleros y «no pueden afrontar» el pago de salarios.

Según el mandatario, la normalización del sindicato «es un proceso complejo». En esa línea, resaltó que los trabajadores de la cuenca austral «no participaron en su mayoría» de la destitución de Segovia, hecho que desencadenó el conflicto en la última Semana Santa.

«Cuando eso sucedió se juntó mucha gente en el flanco norte» para reclamar la revisión de la medida, lo que «desembocó en tres meses de paralización de la producción y la tragedia en lo financiero que ello significó para las empresas y los propios trabajadores» del sector y afines, puntualizó.

«La Justicia intervino y la federación validó la intervención pedida. No nos podemos olvidar de eso, porque de lo contrario estaremos viendo la mitad de la película», remarcó.

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