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Explorando una Guatemala que asombra a cada paso
La deslumbrante Antigua Guatemala, las tranquilas y cálidas playas del Mar Caribe, las oleadas aguas del Pacífico que invitan al surf, el Lago de Atitlán considerado el más bello del mundo que está custodiado por volcanes, y un infinito conjunto de lugares arqueológicos mayas que parecieran tener resonancias en la cultura viva de muchos pueblos, en sus trajes, su música, su artesanía, todo eso llena de interés el viaje de descubrimiento de Guatemala.
En su pequeño territorio (109.000 kilómetros cuadrados), comparable al de Portugal, Guatemala, que limita con México, Belice, Honduras y El Salvador, que tiene salida al Océano Atlántico, al mar Caribe, y al Océano Pacífico, ofrece a quien lo recorre sorpresas a cada paso.
Con su clima de permanente primavera, a distancias muy cortas se pasa por cambiantes climas y paisajes, que muchas veces parecen mezclarse, fundirse, superponerse.
El viajero encuentra playas de suave arena negra con olas que son un desafío para surfistas y cautivantes para pescadores, y playas de arenas blancas y plácidas aguas color esmeralda. Tropicales bosques y selvas vírgenes cuyo silencio vegetal es quebrado por los diálogos entre los aluates, los famosos monos aulladores, y los cantos de los pájaros, que de pronto llevan a lograr avistar un colorido quetzal, el ave nacional del país.
El pasado presente
Resulta imposible dejar de conocer alguno de los deslumbrantes sitios arqueológicos y ciudades guatemaltecas custodiadas por descendientes de esas culturas ancestrales, porque aparecen en cualquier recorrido que se haga, porque Guatemala fue durante mil años, hasta la llegada de los conquistadores españoles, el corazón del mundo maya (y de algún modo lo sigue siendo), y la maya fue una civilización admirable, acaso la más evolucionada de América, que se sigue admirando por sus ciudades, edificios religiosos y estadios de partidos de juegos de pelota, que eran un rito religioso. Por sus esculturas, murales, bajorrelieves, pinturas, cerámicas, herramientas, máscaras y joyas. Por sus avanzados conocimientos tanto matemáticos como astronómicos (adelantados, en muchos casos, a los de Europa), y por sus obras escritas, como su fascinante libro Popol Vuh, que acaso merecería ser leído antes de emprender una visita a Guatemala, o dedicarse a leerlo mientras se elige solearse en alguna de las playas.
Ahora, turística
Acaso fue que durante gran parte del siglo XX se sucedieran los golpes de Estado, dictaduras, guerras internas, genocidios y masacres, violaciones de los derechos humanos, lo que hizo que los viajeros descartaran Guatemala como destino turístico. Dos de los mayores exponentes de la cultura guatemalteca, el Premio Nobel de Literatura Miguel Ángel Asturias (valioso antecedente de un mundo narrativo antecesor del de Gabriel García Márquez) y el relampagueante escritor Augusto Monterroso, eligieron vivir la mayor parte de sus vidas fuera de su tierra natal. En algún momento pasaron por la Argentina por sus relaciones intelectuales y artísticas, así como eligió nuestro país para su exilio, en los años 40, Jacobo Arbenz, que luego fue presidente de Guatemala.
Más cerca, la líder indígena Rigoberta Menchú recibió en 1992 el Premio Nobel de la Paz en reconocimiento al trabajo que venía realizando por la justicia social y los derechos de los pueblos originarios.
El que se haya producido desde hace poco más de una década una sucesión ininterrumpida de Gobiernos democráticos, forjando una democracia estable, y una clara pacificación, ha hecho que Guatemala se convirtiera en atractiva para el turismo, como lo señaló hace un tiempo la BBC de Londres en «uno de los mejores destinos culturales del mundo por sus ruinas mayas y sus bellos ecosistemas naturales». Buen observador de estos atractivos, Francis Ford Coppola es uno de los muchos inversores que están sembrando hoteles y lugares de esparcimiento en Guatemala.
Ofrecemos una propuesta de diez lugares imperdibles.
Playas
En el Trópico: a 308 kilómetros de la ciudad capital, en la zona nororiental, entre Honduras y Belice, sobre el mar Caribe, está la provincia de Izabal. Aquí también se mezclan los atractivos, y junto a sol y playas de arenas blancas, palmeras, cocoteros y cálidas aguas color esmeralda, como Playa Blanca, Playa Dorada, Playa Punta de Cocolí, pero también hay reservas naturales que merecen ser visitadas, como el Lago de Izabal y el Río Dulce, en cuyo punto intermedio está el Vastillo de San Felipe de Lara, que recuerda algunos escenarios caribeños de García Márquez. Relativamente cerca está el sitio arqueológico de Quiriguá, cuyas estelas talladas y estructuras son testigos de la gran civilización maya. Para comer y divertirse se recomienda ir al municipio de Livingston, que por su vida nocturna se ha visto copado por el turismo.
En el Pacífico: son playas de suaves arenas negras producidas por las erupciones volcánicas, se destacan las playas de Santa Rosa, Las Lisas y Monterrico, que está junto a una espléndida reserva natural. Por su parte, Garita Chapina, Las Lisas, Monterrico, Puerto de San José, El Paredón, o Tejocote son algunas de las playas más destacadas para disfrutar del surf. Tanto el avistaje de delfines y ballenas, como la pesca del pez vela, atún, dorado, pez gallo, entre otros, se da a pleno en toda esa zona.
Parque Arqueológico Tikal
En el departamento de Petén se encuentra esta extraordinaria cuna de la cultura maya Patrimonio de la Humanidad. Allí se pueden visitar majestuosos templos y pirámides en medio de una selva impresionante. Antes que llegaran los colonizadores en Tikal se asentaba una enorme ciudad, capital de imperios por más de un milenio. Por alguna razón aún desconocida un día su gente se fue para no volver, abandonando sus casas y templos, para irse a las montañas.
La Antigua Guatemala
Este lugar, donde estuvo la capital en tiempos de la colonia española, es hoy Patrimonio de la Humanidad. En su escenario de impresionante belleza parece que el tiempo se hubiera detenido para conservar el lugar como en el siglo XVI. Recorrer el Palacio de los Capitanes Generales, el Museo de Armas de Santiago de los Caballeros, el Museo del Libro Antiguo, parques, plazas, mercados de artesanías, es un recuerdo que queda para siempre.
Chichicastenango
En el departamento de Quiché se puede encontrar un mercado rico en artesanías. Y en el Cerro Pascual Abaj se pueden observar rituales antiguos de tradiciones ancestrales.
Lago de Atitlán
Se suele decir que este lago, ubicado en la provincia de Sololá, rodeado de tres volcanes y pueblos y villas fascinantes (se destacan Panajachel, Sololá y Santiago Atitlan), es el más bello del mundo. Allí se practican deportes como la pesca, la navegación a vela, el buceo, el esquí acuático.
Volcán de Agua
En las cercanías de La Antigua Guatemala, permite ascender a unos 3.800 metros para ver la ciudad y la costa. Se considera un ícono geográfico de Guatemala.
Semuc Champey
En Alta Verapaz, este lugar encierra un río que se esconde entre la roca y deja a su paso una serie de pozas cristalinas y pacíficas donde nadar y refrescarse.
Volcán de Pacaya
Cerca de la capital, este volcán permite, con un ascenso de baja dificultad, disfrutar del espectáculo de fumarolas y a veces hasta ríos de lava.
Laguna de Lachuá
Al norte de Alta Verapaz, esta laguna es llamada Espejo del Cielo.
Ciudad de Guatemala
La mayoría de los turistas llega al Aeropuerto Internacional La Aurora, ubicado en medio de la capital de Guatemala, una ciudad donde ya hay muchas cosas para ver. Por ejemplo: el mercado central donde, en el piso inferior, hay un altar en el que se reza a un Cristo nazareno con pelo humano. En cada caso hay algo que lleva al asombro. Un buen recorrido lleva de la Plaza Mayor por el Palacio Nacional de la Cultura, el Museo de Arte Moderno, el Zoológico La Aurora, la Zona Viva donde se concentran las diversiones, el Mercado de Artesanías, el Museo de la Semana Santa (una festividad que por su carácter artístico ceremonial tiene fama mundial), el Museo del Traje Indígena (para los mayas era otra forma de lenguaje en su mundo de marcadas jerarquías), el Museo Popol Vuh (un magnífico conjunto de arte prehispánico). En la zona 4 está el primer paseo peatonal, allí hay librerías, restoranes, café-bares, galerías de arte, boutiques.
M.S.


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