20 de octubre 2011 - 00:00

Exportaciones subieron, pero cambió destino

Las exportaciones argentinas crecieron en una década (entre el total anual de 2001 y el de 2010), desde u$s 26.655 millones hasta u$s 68.134 millones (se añadieron u$s 41.479 millones). Se trata de un incremento del 155%. La Argentina no aumentó su participación en el comercio mundial, pero acompañó una tendencia en la suba de las transacciones globales.

Pero al analizar la evolución de modo más detallado, se ve que ese incremento no se produjo por una suba simétrica en los diversos mercados. Así, por ejemplo, pese a que se pone énfasis en mercados como los BRIC (Brasil, Rusia, India y China), la mitad de lo que la Argentina exporta la envía a nuestro hemisferio: las Américas. Las exportaciones al Mercosur, más el resto de ALADI, más el NAFTA (los tres más grandes bloques económicos de las Américas) llegaron en 2010 a u$s 34.223.670 millones. Se trata de exactamente del 50% de lo que se vendió al mundo. Esta región, que es además la que compra productos con mayor elaboración desde la Argentina, fue aún más atractiva que otros emergentes de moda.

Es evidente, que por diversas razones, las empresas que exportan mostraron mayor capacidad de desarrollar negocios en algunos mercados que en otros. El crecimiento de ventas externas en los últimos cinco años, considerando todos los mercados, fue del 67%. Pero eso es sólo un promedio, y un promedio es una exageración para los que pierden y una mezquindad para los que ganan. Así, en ese lapso, las exportaciones al Mercosur crecieron un 125% y las ventas a Brasil en particular se incrementaron un 127%, lo que implica un porcentaje sustancialmente superior a aquel promedio y una muestra de una mayor inclinación hacia nuestros vecinos.

Las exportaciones a Europa se elevaron haciendo que su participación sea apenas superior hoy a la de hace un lustro y algo similar ocurre en Asia (donde China incrementó notablemente su importancia, pero otros mercados descendieron en relevancia, como Georgia, Corea del Sur o Indonesia). Esta asimetría podría estar reflejada en las diversas relaciones cambiarias, las distintas apuestas estratégicas, las disímiles capacidades exportables de cada sector exportador, las diferentes incidencias de ruidos políticos o la distinta carga regulatoria según sectores o mercados.

Un fenómeno de marcada modificación en la incidencia relativa para nuestro comercio exterior en los últimos años es el de los Estados Unidos: en 2001, las exportaciones argentinas a EE.UU. representaban el 10% del total que se vendía al exterior; en 2005 esas exportaciones hacia el gigante del norte crecieron en participación hasta el 11% del total, mientras que desde ese momento empezaron a descender en importancia relativa y en 2010 sólo representaron el 5,36% del total. En el primer semestre de 2011, las exportaciones a Estados Unidos descendieron en participación relativa aún más y explican el 4,50% del total.

Así, las apuestas comerciales argentinas mostraron en la última época una definitiva inclinación hacia Brasil, leves cambios en Europa o en Asia (y dentro de este continente un corrimiento hacia China), una suba de África, y una notoria pérdida de importancia relativa de los Estados Unidos. Las que compran y venden son las empresas, pero para ellas no soplan vientos iguales en todas las direcciones.

(*) Director general de Desarrollo de Negocios Internacionales.