Después de que Strauss- Kahn terminó con sus procedimientos en Estados Unidos, bajo las acusaciones de haber violado a una mucama en el hotel donde se alojaba y tras su separación de su esposa Ann Sinclair, retomó sus actividades como consultor y socio en este fondo de inversión con Thierry Leyne, de nacionalidad franco-israelí. Thierry "había sido reelegido presidente del consejo de administración" el pasado lunes 20 de octubre, tres días antes de su suicidio. El jueves pasado, Leyne decidió acabar con su vida y se tiró por la ventana en un edificio de Tel Aviv.
Leyne, de 48 años, fundador en 1994 de la firma financiera Assya Capital, ya había ocupado esa función antes de ceder su sitio a Strauss-Kahn. El consejo de administración designó a Michel Jollant, director financiero y administrador delegado, nuevo presidente de LSK y "examinó las medidas adecuadas a tomar en interés de sus clientes y de sus accionistas", habían explicado a través de un comunicado. El lunes la compañía Assya Asset Management, controlada por LSK, pidió a la Justicia luxemburguesa una declaración de "suspensión de pagos" después de haber sido condenada a pagar 2 millones de euros al asegurador Bâloise-Vie Luxembourg. Razón suficiente para que su presidente decidiera terminar con su vida y cosechar aún más desgracia en la vida de su socio, Strauss- Kahn.
"El asociado de Strauss-Kahn era conocido por haber estafado a bastante gente. A este nivel, uno investiga. El fracaso estaba a la vista desde el inicio. Cuando uno levanta fondos en Rusia, en Sudán, en Medio Oriente, no es un modelo de transparencia financiera", dijo una fuente que conocía bien a Thierry Leyne, cuya mujer también se suicidó.
El empresario tomó notoriedad hace tres años, cuando por aquel entonces Strauss-Kahn dirigía el FMI y era una importante figura del Partido Socialista francés fue obligado a dimitir tras haber sido acusado de agresión sexual contra una mujer de la limpieza en su suite del hotel Sofitel de Nueva York. El caso se cerró a finales de 2012 con un acuerdo financiero confidencial.
Y como si hubiese una maldición detrás del FMI y la historia se repitiera, el Partido Popular, en el poder en España, anunció el lunes pasado la expulsión del exjefe del FMI Rodrigo Rato y de todos los demás miembros del partido que están siendo investigados, pero esta vez por un caso de tarjetas de crédito opacas que usaron para sus gastos personales.
Rato y cerca de 80 personas que forman parte de la clase dirigente española están acusados de violación del derecho de sociedades por haber gastando un total de 15 millones de euros en discotecas, safaris o comprando objetos de lujo con tarjetas de crédito de Caja Madrid y Bankia, que no fueron declaradas al fisco.
| Agencia AFP y Ámbito Financiero |


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