4 de octubre 2010 - 00:00

‘‘Faltan reformas urgentes y difíciles’’

El FMI señaló ayer que queda «mucho por hacer» en la reforma del sistema financiero internacional y pidió avanzar con celeridad en ese frente para evitar otra crisis global. «Tres años después del comienzo de la crisis financiera global se han hecho muchas cosas para reformar el sistema financiero global, pero queda mucho pendiente», indicó el organismo en un estudio titulado «Dando forma al nuevo sistema financiero». El organismo destacó en su estudio que las reformas pendientes son «urgentes y difíciles». Menciona -entre otros puntos- que las políticas que se pongan en marcha precisan tener en cuenta no sólo los riesgos planteados por bancos individuales, sino por el resto de instituciones financieras y el sistema en su conjunto. Indicó en ese sentido que los nuevos estándares globales de capital acordados el mes pasado en Suiza por los 27 integrantes del Comité de Basilea representan «una mejora sustancial en la cantidad y calidad del capital bancario».

El responsable del departamento de Asuntos Monetarios y Mercados del FMI, el español José Viñals, insistió en que es necesario abordar los problemas de las instituciones que plantean un riesgo sistémico. Se refirió, en ese sentido, a los enormes problemas desencadenados por la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers y la factura que tuvieron que pagar los contribuyentes estadounidenses para rescatar a la aseguradora AIG. Recordó, además, que la actual crisis ha sido «extraordinariamente costosa» desde el punto de vista del crecimiento, el empleo y la deuda pública. El funcionario mencionó que dada la naturaleza global de la crisis es necesario construir un nuevo sistema financiero global que sea seguro, algo que, insistió, sólo puede lograrse mediante la cooperación internacional. Viñals indicó que es preciso también asegurar que los mercados financieros sean más seguros, sobre todo, los de derivados. Recordó que el mercado de derivados mundial alcanza los 600 billones de dólares y que tiene la capacidad de desencadenar un efecto dominó.