11 de mayo 2010 - 00:00

Feria patria desató otra pelea de Macri con el Gobierno K

Los preparativos para el Bicentenario complicaron el tránsito ayer en la Avenida 9 de Julio, que permanecerá cortada hasta el próximo 26 de mayo.
Los preparativos para el Bicentenario complicaron el tránsito ayer en la Avenida 9 de Julio, que permanecerá cortada hasta el próximo 26 de mayo.
Se espera que, como lo hacen las familias bien educadas, el día de la fiesta disimulen para la foto que se perpetuará en el álbum de la historia. Por ahora, todo hace suponer que Cristina de Kirchner y Mauricio Macri no se mirarán muy sonrientes para esa estampa el próximo 24 de mayo, noche de gala en el Colón por el Bicentenario patrio. Ayer, esa guerra por los festejos, que ya anticipó este diario, tuvo nuevas escenas, cuando el Gobierno nacional comenzó a desplegar la infraestructura para armar una feria en la avenida 9 de Julio, desde el Obelisco hasta la avenida Belgrano, es decir, casi un kilómetro hacia el Sur.

El Gobierno porteño, incluido el propio mandatario de la Ciudad, salió a quejarse por esas obras, en las cuales dice se cometieron «excesos». El Gobierno nacional enseguida retrucó mostrando el permiso que autoriza los cortes, en un enredo del que participaron, además de Macri, el ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro; y el secretario de la Presidencia, Oscar Parrilli.

Como sea, la feria y el montaje previo se extenderán hasta el 26 de mayo a la mañana con la promesa de no alterar el tránsito en las laterales de la avenida. Para entonces habrá pasado la fiesta y, según está planificado, si nada lo frustra, Macri y Cristina de Kirchner se encontrarán en el mismo palco principal, el central del Teatro Colón, compartiendo allí la función junto a presidentes del extranjero invitados. Pero para esa gala aún falta también que Ciudad y Nación sellen la paz en otro tema clave: el reparto de invitaciones. Hasta ahora, el kirchnerismo venía reclamando 1.200, pero se conformará con mucho menos, unos 500. Aún no recibió ninguna tarjeta para repartir. Una engorrosa lista alfabética está siendo descifrada por estas horas por el Gobierno porteño para separar de allí a los funcionarios nacionales que ya había incluido para cursar las entradas, tal como acordaron en una reunión de la que participó Parrilli junto al titular de ceremonial porteño, Fulvio Pompeo, entre otros.

Pero ayer, Macri y Montenegro no dudaron en criticar al kirchnerismo, por la instalación del centro de exposiciones, que en un momento produjo un complicado atascamiento del tránsito cuando la avenida porteña se cerró totalmente.

«La verdad es que va a ser un desastre, me hice mucha mala sangre», expresó Macri, porque dijo que el llamado Paseo del Bicentenario en la 9 de Julio provocará un «trastorno de tránsito muy grande, que va a durar 15 días».

Además, el jefe porteño aseguró que dio instrucciones para que se eviten los cortes totales en la avenida al menos hasta el viernes 21 de mayo. En una reunión de gabinete, la semana pasada, Macri había dicho a los ministros que exijan al Gobierno nacional los trámites de rigor y que «sin papeles no hay permiso». Ayer, desde la oficina de Parrilli, se difundió la copia de ese trámite, mediante el cual el subsecretario de Seguridad, Matías Molinero, autoriza los cortes desde «las 22 del viernes 7 de mayo hasta las 8 del miércoles 26 de mayo». Eso sí, en la misma resolución se indica que el Gobierno nacional deberá hacerse responsable de la seguridad de los transeúntes y automovilistas, del vallado y del soporte en todo momento de la Policía Federal. «De no cumplimentarse lo indicado», reza la Resolución 338 del 7 de mayo pasado, el permiso «carecerá de validez».

«Les pedí a los funcionarios que, por favor, les hiciesen entender a los organizadores que cortar el tránsito de esa avenida no es un chiste, máxime que el Bajo está reducido por las obras del subte E», amplió Macri para explicar su queja.

«Se han embarcado (los kirchneristas) en un diseño de festejo muy distinto del que hacemos nosotros, con estructuras modulares que se arman y desarman en horas y evitan el colapso de tránsito», dijo Macri y pidió, agorero, que los preparativos no se conviertan en una «catástrofe».

«Vamos a tener una incomodidad en el centro de la Ciudad durante unos días», aceptó el subsecretario de la Presidencia, Gustavo López, pero destacó que «será un acontecimiento único y el paseo mostrará «la realidad de cada una de las provincias argentinas» y que además 15 países tendrán sus stands.

Para el ministro porteño Montenegro, ayer «hubo excesos de funcionarios nacionales que hicieron un corte total, lo que causó inconvenientes. El Gobierno de la Ciudad autorizó al Gobierno nacional únicamente hacer cortes parciales».

Parrilli, para cerrar la puja, finalmente pidió: «No politicemos el Bicentenario. Desde el primer día, venimos trabajando en conjunto con el Gobierno de la Ciudad. Hemos pedido los permisos y vamos a seguir trabajando juntos, porque el Bicentenario es de todos los argentinos».

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