21 de agosto 2012 - 00:00

Ferreyra: testigos hablan de quien disparó

Mariano Ferreyra
Mariano Ferreyra
El juicio oral por el crimen del activista Mariano Ferrey-ra tendrá hoy una audiencia clave cuando declaren tres testigos presenciales del asesinato. Dos de ellos han señalado, durante la instrucción, a uno de los presuntos tiradores. En tanto, el jueves se espera que los querellantes sean indagados.

Desde las defensas, la estrategia no ha cambiado: demostrar que el 20 de octubre de 2010 tuvo lugar una riña entre sindicalistas y miembros del Partido Obrero y no un homicidio.

Declararán ante el Tribunal Oral en lo Criminal número 21 Eduardo «Chiquito» Beliboni, Francisco Lugo y Gustavo Mendieta. Los dos primeros estaban cerca de Ferreyra cuando éste cayó herido como consecuencia de los disparos. Su aporte fue vital durante el proceso de instrucción que llevó la jueza Wilma López ya que identificaron al presunto barra brava Cristian Favale como uno de los supuestos tiradores luego de que en el juzgado les exhibieran fotografías tomadas por la prensa.

El tercer testigo es Gustavo Mendieta, un abogado que presta servicios a los trabajadores tercerizados que el día del crimen ocupaban las vías del ferrocarril Roca. Fue quien llamó al SAME para pedir por auxilio médico para Ferreyra. Este detalle terminó siendo determinante para la situación actual de los policías que son juzgados por el supuesto hecho de haber instaurado una «zona liberada» durante los enfrentamientos. Por la hora en las que se recibió esa llamada, la jueza, supo que la Policía Federal había interrumpido el monitoreo del escenario, tanto el comando radioeléctrico como la filmación.

Por el momento los abogados de la querella prefieren no hablar de «testigos clave». Entienden que el crimen se dio en un momento de absoluto descontrol y que éste debe ser reconstruido como un rompecabezas en el cual todos los testimonios de quienes estuvieron presentes son de carácter esencial. Así también lo entienden los magistrados que integran el tribunal Horacio Díaz, Diego Barroetaveña y Carlos Bossi.

Por su parte los abogados de la defensa insisten en la tesis de que la muerte de Ferreyra fue la consecuencia de una riña y no un homicidio premeditado. Esto se debe a que el primero prevé penas más leves. En la audiencia del pasado jueves tuvo lugar una fuerte discusión entre la letrada de la querella, Claudia Ferrero y el defensor Oscar Igounet. El motivo fue que este último alegó que una de las agrupaciones que se plegaron al reclamo de los tercerizados el día del crimen de Ferreyra tenía representantes condenados por agresión en distintas manifestaciones.

De esta forma las defensas han comenzado a revelar una de sus estrategias durante el juicio: rastrear causas y condenas que involucren a activistas del PO que militan en sindicatos disidentes de diversas actividades tales como el transporte, la industria y la construcción. El objetivo será demostrar un carácter violento en los activistas que contribuya a la hipótesis de la riña.

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