26 de mayo 2016 - 00:00

Festejo con clima tenso en la plaza

Costumbres restauradas: Mauricio Macri, Gabriela Michetti, Federico Pinedo, Ricardo Lorenzetti y el gabinete nacional  caminó ayer desde la Casa Rosada hasta la Catedral para el tedéum.
Costumbres restauradas: Mauricio Macri, Gabriela Michetti, Federico Pinedo, Ricardo Lorenzetti y el gabinete nacional caminó ayer desde la Casa Rosada hasta la Catedral para el tedéum.
 El Gobierno pudo concretar ayer el primer día patrio de la gestión de Mauricio Macri, aún con una protesta y acampe que no logró perturbar la ceremonia. Con la Plaza de Mayo vallada y fuerte custodia policial, se realizó ayer el acto tradicional por el 25 de Mayo que arrancó cuando el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta protagonizó el izamiento de la bandera argentina con escolares que la portaron hasta el mástil de la plaza. En una jornada cálida donde Cambiemos contó con exclusividad y hasta Macri se permitió saludar a vecinos y bromear.

Los funcionarios porteños, de un lado, los nacionales, de otro, compartieron el tedéum en la Catedral Metropolitana, donde también estuvo, entre otros, el titular de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, ubicado junto al jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro Alfonso Prat Gay.

En la primera hilera, el Presidente fue acompañado por Juliana Awada, ataviada con un abrigo gris con detalles de brillos. En el sector izquierdo, Rodríguez Larreta junto a su esposa Bárbara Diez. La vicepresidenta, Gabriela Michetti, y el vicejefe porteño, Diego Santilli, también estuvieron en la ceremonia con el gabinete de nacional y parte del porteño.

La ceremonia se extendió por casi una hora (ver nota aparte), pero antes de llegar a la Catedral, Macri brindó una entrevista a radio Nacional, que oficiaron de declaraciones políticas de la jornada (ver aparte). Al término de la homilía, el Presidente intercambió saludos con un grupo de personas que se concentró para verlo y hasta se puso un gorrito negro que le alcanzaron, mientras en la Diagonal Norte permanecía una protesta que comenzó en la tarde del martes convocada por grupos de izquierda y cooperativistas que reciben subsidios del Gobierno de la Ciudad.

Luego, Macri fue el anfitrión del clásico locro patrio en la quinta presidencial de Olivos.

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