5 de noviembre 2009 - 00:00

Fin del paraíso fiscal español

«España dejará de ser un paraíso fiscal para futbolistas». Con este eslogan, el oficial PSOE español defiende la aplicación desde el 1 de enero de 2010 de un aumento sustancial del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), una especie de tributo a las ganancias personales de los trabajadores autónomos. El impuesto pasará del 24% actual a un 43%, y afectará a todos los empleados extranjeros que perciban salarios mayores que 600.000 euros anuales (unos u$s 900.000). La norma es general, y apunta a que los directivos de empresas multinacionales estén alcanzados con el mismo grado de tributación que sus colegas españoles. Sin embargo, al no aclarar que los futbolistas (u otros deportistas) quedan exentos y con privilegios dentro del IRPF, estarán alcanzados plenamente encareciéndose sus aportes mensuales al fisco.

Sólo se salvan los extranjeros cuyos contratos hayan sido firmados antes del 1 de enero de 2010, con lo que todos los futbolistas argentinos que militan en ese mercado continuarán con el beneficio. Los afectados serán entonces los que estén negociando un pase a cualquiera de los clubes españoles o los que, estando ya en estas escuderías, deban renovar sus contratos.

El PSOE gobernante define este cambio como el fin de la «ley Beckham», una norma que regula el régimen fiscal especial para extranjeros no residentes, que luego fue extendida a cualquier profesional, ejecutivo o científico que trabaje en España. En estos casos, el beneficio tenía plazo fijo y, a los cinco años de residencia, caducaba. Ahora, todos estarán en una misma línea. Para el socialismo gobernante, se trató de una necesaria concesión a los partidos de centroizquierda y el nacionalismo vasco presente en el Senado, para poder aprobar el Presupuesto 2010, una ley plagada de eliminación de exenciones bajo el argumento de enfrentar fiscalmente la crisis. La eliminación del beneficio era una condición no negociable para la izquierda y los vascos, ya que el PSOE incluyó en el nuevo presupuesto la suba del IVA del 14% al 16%. Para apoyar una mayor presión sobre el consumo popular, la mayoría parlamentaria española exigía la eliminación de todos los beneficios a los altos salarios de extranjeros.

Para los analistas, la nueva norma puede terminar con los multimillonarios fichajes de los grandes clubes de fútbol español y, al menos en los salarios, equiparar los pagos en este mercado con los sueldos a los deportistas que militan en Francia, Italia o Alemania; mientras, por ciertas trampas avaladas legalmente, Gran Bretaña pasaría a ser el país con mayores beneficios.