Si pueden darse ejemplos de un solo trimestre que salva todo un ejercicio bien puede resultar Fiplasto uno de ellos. Porque hasta sus nueve meses todavía presentaba un leve saldo adverso, de $ 50.000, mientras que al concluir el recorrido a junio pudo cerrar con ganancias finales de 1,9 millón de pesos. Que -además-no refleja un buena superación en lo que se refiere a sus beneficios «operativos». En tal aspecto reunió 11,8 millones de pesos de utilidad y se constituyó en su mejor marca dentro del quinquenio cotejado. Como que registró aceleración máxima en los tres meses finales, y a no ser por la zona baja, donde pesaron bastante los egresos por lo «financiero» y con eso se restó un brillo más nítido, que pudiera llegar a la línea final del cuadro.
De lo referido en los pormenores, creemos que es de lo más remarcable el hecho de que su segmento más reciente -el de realizar muebles a través de su controlada Francis-y el repunte allí mostrado tienen lugar en el podio. Registró aumentos de ventas en todos los renglones, del 20% al 25% sobre 2009 y el 71% del total se colocó en el mercado inter-no, el resto fue a la exportación. Sus ratios están en buenas condiciones, pero la sociedad focaliza en extender su cronograma de pasivos a más largo plazo.
Se trató de un ejercicio laborioso, sacado a flote y con saldos que pueden considerarse satisfactorios. Puede ir por más.


Dejá tu comentario