El jefe del FMI buscará la próxima semana la aprobación de los países miembros para activar un fondo de crisis (el NAB, por su sigla en inglés) de u$s 580 mil millones, una medida para fortalecer la confianza en un momento de gran incertidumbre global. Así lo adelantaron fuentes, que enfatizaron que Portugal no había solicitado un rescate financiero, pero que la salida de su primer ministro hacía improbable que pueda evitar pedir asistencia financiera a la Unión Europea y al FMI. «La gran preocupación es que el alto riesgo de contagio de Portugal y la incertidumbre general desaten una nueva ola de pedidos de préstamos al Fondo», dijo la fuente.
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