FMI sospecha del Indec: por la inflación y el PBI

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Justo antes de la llegada de Boudou, aparecieron las críticas. El organismo pronostica una recuperación del 1,5% el año próximo.

El FMI vuelve a sospechar del INDEC por el cálculo de inflación y del PBI.

El FMI volvió a poner bajo un manto de sospecha las estadísticas del INDEC. Esta vez lo hizo en el informe anual sobre perspectivas mundiales (WEO, de acuerdo a las siglas en inglés) que dio a conocer ayer. El Fondo no sólo apuntó contra los datos de inflación minorista, sino que, además, hizo referencia a la discrepancia en las mediciones de crecimiento del INDEC en relación con la que efectúa el sector privado.

Las críticas figuran en un cuadro que se publica en la página 85 del extenso informe, donde repasa las proyecciones para los países latinoamericanos. A la hora de referirse a la Argentina, explica textualmente: «Los analistas privados estiman que el índice de precios al consumidor ha sido considerablemente más elevado» y agrega que «las autoridades han creado un consejo académico para evaluar estas cuestiones». Y en relación a las cifras de crecimiento, agregó que «los analistas privados también consideran que el crecimiento del PBI real se ha ubicado considerablemente por debajo de los reportes oficiales desde el último trimestre de 2008».

En los anteriores informes, el Fondo ya había realizado referencias a las dudas que existen por la medición de inflación del INDEC. Ahora no sólo las repitió, sino que además le agregó los cuestionamientos a las cifras de crecimiento. Claro que siempre se basa en la opinión de los «analistas privados», sin individualizarlos. Se trata del único país del mundo que tiene una aclaración de estas características en el trabajo.

Negociación

La discrepancia estadística será, indudablemente, la cuestión más compleja a resolver si el FMI retoma las revisiones de las cuentas públicas de la Argentina. Seguramente, éste será uno de los temas centrales que negociará este fin de semana Amado Boudou, con los funcionarios del organismo durante la reunión anual que arranca hoy en Estambul. El ministro de Economía, Amado Boudou, llegará hoy a Turquía y el presidente del Central, Martín Redrado, desembarcó ayer.

El Fondo estimó que la economía argentina caerá este año un 2,5%, pero que el año que viene se recuperará levemente el 1,5%. El único país que caería más este año es México (el 7,3%, más que en el efecto «tequila» de 1995). Y la Argentina sería una de las economías que tendría una reacción más lenta a la hora de recuperarse. Sólo Venezuela tendrá una peor evolución, ya que continuaría en recesión (pronostican el 0,4% para el año próximo).

El fin de semana habrá reuniones tanto de Boudou como de Redrado con el titular del FMI, Dominique Strauss-Kahn, y el director del Departamento Occidental, Nicolás Eyzaguirre. La intención de la Argentina es volver a someterse a una revisión de sus cuentas y del sistema financiero en el marco del denominado artículo IV. Claro que la presencia del staff del Fondo luego de más de tres años (la última vez fue en 2006) no implica aceptar condicionalidades del organismo.

Ajuste

No está en los planes, por lo tanto, solicitar nuevas líneas de crédito. Pese a que las tasas a las que presta el Fondo son muy baratas (no supera el 4% anual en dólares), se da por sentado que el organismo exigiría un ajuste del gasto público y eventualmente reformas estructurales. Nada de ello es aceptado por el Gobierno.

Estos son otros apuntes de lo señalado por el FMI en relación con Latinoamérica: 

  • Hay indicadores de que la recuperación de la región está en marcha desde el segundo trimestre de 2009. Debería retomar cierta velocidad en este segun-do trimestre, liderada por Brasil, a partir su fuerte demanda doméstica y la di-versificación de sus expor-taciones.

  • El reciente repunte en los precios de las materias primas también mejora la perspectiva regional. La confianza del consumidor y de los empresarios también ha mejorado.

  • La región tiene desafíos de mediano plazo. Es esencial ajustar las cuentas públicas y el manejo financiero, incluyendo la adopción de políticas fiscales sostenibles.

  • La posibilidad de una recaída en los países más desarrollados representa, de todas formas, un escollo para la incipiente recuperación de la mayor parte de los países latinoamericanos.
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