20 de octubre 2014 - 16:19

Fondos buitre van ante Griesa contra Banco Nación en EE.UU.

• Aducirán que la entidad oficial está colaborando con el Gobierno para eludir la sentencia.
• Los temores en común.

Alejandro Vanoli, Thomas Griesa y Paul Singer
Alejandro Vanoli, Thomas Griesa y Paul Singer
Más allá de los dichos del titular del Banco Central, Alejandro Vanoli, en Washington hace una semana sobre lo que sucederá en enero con quienes no ingresaron a los canjes de 2005 y 2010, los fondos siguen avanzando en Nueva York. Apuntarán ahora al Banco Nación, esgrimiendo como justificativo que la entidad pública, a través de su controlada, Nación Fideicomisos, está colaborando con el Gobierno para evadir la sentencia del juez Thomas Griesa. El Gobierno seleccionó a Nación Fideicomisos, presidida por Enrique Arceo, para reemplazar al Bank of New York y canalizar los pagos de la deuda, debutando en teoría con el vencimiento del Par en dólares el pasado 30 de septiembre. Como era de esperar, no pudo ni podrá concretarse ningún desembolso a inversores dado que ni siquiera cuenta con listado de tenedores de los Par.

En esa selección oficial de Nación Fideicomisos no se contempló que el Banco Nación posee dos sucursales en EE.UU., una en Miami y otra en Nueva York. Consultados varios abogados de Nueva York y con contacto con sus pares del fondo buitre Elliott, aseguraron a este diario que se presentarán ante el juzgado de Thomas Griesa para solicitar que avance sobre las sucursales del Nación en territorio norteamericano. Cabe recordar lo acontecido con el Citibank, que pidió autorización al juez Griesa para cumplir con el pago del vencimiento de los bonos con legislación argentina a pesar de que se trataba de una sucursal vinculada indirectamente con EE.UU. Una vez más, todo quedará en manos del juez Griesa, que eventualmente analizará sanciones, como ya está haciendo con la Argentina por el desacato.

Curiosamente, por primera vez desde 2001 hay un hecho que une a la Argentina con los fondos buitre: ambos no desean que haya inversores que, tras el default con los Discount el 30 de julio, pidan la aceleración de todos los pagos pendientes. En tan sólo diez días, el bono Par entrará en default de pago. Hasta ahora el Par se encuentra en "cross default". Es por el vencimiento del 30 de septiembre, y será al cumplirse el mes de gracia que se concede por contrato al país para que cumpla con el pago. Se trata del bono más apetecible para acelerar, dado que cotiza a 52 dólares y se pueden exigir los u$s 100 de valor nominal. Hace una semana estuvo en Washington en el marco de la asamblea anual del FMI Jay Newman, el hombre fuerte de Paul Singer, titular del fondo buitre Elliott. En las reuniones que mantuvo con banqueros, Newman descartó la posibilidad de que haya pedidos de aceleraciones de pagos por el default de la Argentina. No les conviene a Newman ni a Singer que ello suceda, dado que los reclamos legales que posee quedarán licuados por esta segunda ola de demandas al país. Desde ya, tampoco le conviene a la Argentina. En Washington también se dieron los contactos del titular del BCRA Alejandro Vanoli en el hotel Mayflower con inversores convocados por el JP Morgan. Tal como señaló Ámbito Financiero la semana pasada, el funcionario dejó entrever en una reunión con 15 representantes de fondos norteamericanos la posibilidad de que habría una propuesta a holdouts una vez de que venza la cláusula RUFO a fin de año. Lo dejó entrever. La "RUFO-fobia" oficial es cierta y entendible por las consecuencias serias que traería aparejada su activación. Por ello las declaraciones de Vanoli ayer en Página 12 sobre la vigencia de la Ley de Pago Soberano para pagarles a los acreedores siempre bajo los mismos términos y que "el 2 de enero no va a pasar nada". Frases del manual legal para todo funcionario. Más preocupantes fueron sus afirmaciones sobre que "las reservas están para ser usadas", una buena noticia para los tenedores de bonos que vencen en 2015 como los Boden, una mala noticia para el próximo Gobierno (puede recibir un BCRA con exiguas reservas). No menos preocupantes fueron sus afirmaciones, en línea con las que hizo Mercedes Marcó del Pont en 2013 descartando la emisión monetaria como una de las causas centrales de la inflación. Adjudicó Vanoli a los grupos dominantes la suba de los precios. Entonces se puede concluir, según su teoría, que esos grupos dominantes habrían aparecido en 2007, cuando comenzó el despegue de los precios en la Argentina. Antes no existieron, porque no había inflación.

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