"Estamos alertando al público de que estos tipos de manifestaciones no están permitidos dentro de las instalaciones", había dicho el domingo el portavoz del comité organizador Río-2016, Mario Andrada, a periodistas. Estas declaraciones procedieron a múltiples confiscaciones de carteles en manos de los espectadores en los que se leía "Fora Temer" (Michel Temer, presidente interino, que sustituyó a Dilma Rousseff).
Contrariando estas medidas, el juez federal de Río de Janeiro Joao Carneiro Araujo determinó en una medida cautelar que los organizadores no pueden "impedir la manifestación pacífica de cuño político mediante la exhibición de carteles, uso de remeras y otros medios legales en los locales oficiales de los Juegos Olímpicos de Río-2016", informó un asesor del juzgado. Algunos de estos casos consisten en una hoja de papel blanco desplegada en silencio hasta que interviene la Policía.
Por ejemplo, un hombre que cargó la antorcha olímpica la semana pasada se pintó la leyenda en blanco en sus piernas, y la reveló al bajarse el short. Otros sólo gritan: "¡Fora Temer!", un eslogan que se escuchó en masa en la ceremonia inaugural de los Juegos el viernes en el estadio Maracaná, cuando el presidente interino declaró abiertos los Juegos en una breve frase. En la que fue una de las formas de protesta más creativas, un grupo de personas en el partido de fútbol femenino entre Estados Unidos y Francia en Belo Horizonte se sentó en fila con remeras que juntas deletreaban "Fora Temer". Fueron expulsadas del estadio, según la prensa local.
La tolerancia cero a protestas pacíficas despertó indignación en la izquierda. "¡Es increíble! ¡Expresar una opinión ahora te lleva a prisión!", dijo en Facebook la senadora Gleisi Hoffmann, del Partido de los Trabajadores (PT).
"Creemos que los recintos deportivos no son el lugar para hacer protestas políticas, religiosas o raciales", dijo en una conferencia de prensa Mario Andrada, que añadió que el mismo tema se había planteado durante el Mundial de fútbol de Brasil 2014, donde la prohibición a las manifestaciones políticas fue confirmada.
Brasil es anfitrión de los primeros Juegos Olímpicos en Sudamérica en medio de una crisis que ha abierto profundas fisuras políticas en la nación de 200 millones de habitantes.
| Agencias AFP, ANSA y Reuters |


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