21 de diciembre 2011 - 00:00

Forjó su éxito con prudencia

Madrid - El líder del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, tenaz, tan introvertido como irónico, con 30 años de carrera política sobre su espalda, fue elegido ayer sexto presidente de la democracia tras presentarse tres veces a las elecciones.

Nacido en 1955 en Santiago de Compostela, Rajoy, que en su libro de memorias se define como «muy gallego», además de «perfeccionista, algo introvertido y muy prudente», estudió hasta los 10 años en el mismo colegio de monjas de León en el que unos años después lo hizo el hasta ayer presidente José Luis Rodríguez Zapatero.

Entre los pocos datos que reveló de su pasado lejano, también recordó que pasó el servicio militar en Valencia limpiando cuarteles: «El sargento me mandó a limpieza, porque al preguntarme qué era y le dije que registrador creyó que le tomaba el pelo. Me pasé seis meses limpiando».

Se licenció en Derecho y con 23 años fue el registrador de la propiedad más joven en España. La persona que más influyó en su vida es su padre, de 90 años, que era juez, con un «sentido muy marcado por el respeto a las reglas».

En 1980 empezó a implicarse en la actividad política en Galicia, donde fue concejal en Pontevedra, presidente de la diputación de la misma provincia y vicepresidente de la Xunta de Galicia en manos de Manuel Fraga (fundador del PP).

Diez años después dio el salto a Madrid, donde dirigió la campaña electoral de 1996 que llevó a José María Aznar a La Moncloa. En su primer gobierno, Aznar lo nombró ministro de Administraciones Públicas, y en ese período contrajo matrimonio con Elvira Fernández, «Viri», a quien había conocido años antes y con quien tiene dos hijos.

Tres años después pasó a ocupar la cartera de educación y cultura y para entonces ya era el número dos del PP, presidido por Aznar. Rajoy volvió a dirigir la campaña de 2000, en la que el PP obtuvo la mayoría absoluta.

El entonces mandatario conservador convirtió a Rajoy en el «número dos» del Gobierno, nombrándolo vicepresidente primero y ministro de la presidencia, y después ministro del Interior.

Le tocó gestionar crisis como la ecológica del Prestige o la del conflicto con Marruecos por el islote de Perejil, y como ministro del interior impulsó la política contra ETA.

En 2003, Aznar lo eligió como su candidato a sucederlo, con lo que Rajoy ganó una pulseada frente al entonces ministro de Economía, Rodrigo Rato, y Jaime Mayor Oreja, del Interior.

Rajoy perdió las elecciones del 14 de marzo de 2004, celebradas tres días después de los atentados islamistas de Madrid, y que dieron por sorpresa la victoria a Zapatero.

Durante la primera legislatura socialista, influido por los sectores duros del PP, se dedicó a hacer una oposición radical.

En 2008 volvió a perder las elecciones y en algunos sectores del PP se cuestionó su continuidad como líder del partido, pese a lo que resultó reelegido como presidente del PP.

Dice que es un «hombre de costumbres» y muy aficionado a los deportes, en especial el ciclismo, además de a la lectura y a caminar, y que preferiría seguir viviendo en su casa de Aravaca (barrio residencial de Madrid), pero finalmente esta semana se trasladará a vivir a La Moncloa.

Agencias ANSA y DPA

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