31 de octubre 2012 - 00:00

Francia: divide al Gobierno plan para derogar 35 horas

Jean-Marc Ayrault, primer ministro francés y especialista en «gaffes» de alto calibre, sacudió ayer a la administración socialista al dejar abierta la puerta a una extensión de la semana laboral. Obligó a sus pares a nerviosas desmentidas.
Jean-Marc Ayrault, primer ministro francés y especialista en «gaffes» de alto calibre, sacudió ayer a la administración socialista al dejar abierta la puerta a una extensión de la semana laboral. Obligó a sus pares a nerviosas desmentidas.
París - El primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, desató ayer la ira de las centrales sindicales del país y de sus propios colegas de gabinete, al mencionar la posibilidad de derogar la semana laboral de 35 horas, uno de los grandes dogmas del Partido Socialista, actualmente en el Gobierno.

Ayrault enfureció a muchos de los ministros del Gobierno socialista de François Hollande, al declarar a la revista Le Parisien que no excluía la posibilidad de eliminar el techo de la ley laboral de 35 horas a la semana, instaurada hace doce años por el Gobierno del también socialista Lionel Jospin.

«¿Retornaremos a las 39 horas?», consultó un lector de Le Parisien en un diálogo on line, y el premier respondió: «¿Por qué no? No es un tabú. No somos dogmáticos».

El premier agregó que la modificación del régimen laboral francés constituía «un tema para debatir», dejando abierta la posibilidad de una próxima modificación parlamentaria.

Pero sus comentarios desataron un huracán que lo obligó a desdecirse apenas horas después ante el Parlamento, al afirmar que «cambiar las 35 horas (de trabajo semanal) está descartado, porque no son la causa de nuestras dificultades económicas».

Poco antes de su aclaración, el ministro de Trabajo, Michel Sapin, había contrariado al primer ministro diciendo que «no hay necesidad de eliminar las 35 horas». Sapin intentó así calmar a los sindicatos, que apenas conocidas las especulaciones de Ayrault se declararon en pie de guerra contra el Gobierno de Hollande.

«Poner en duda la duración legal del trabajo está descartado», advirtió la central sindical CFDT.

«Las 35 horas son un logro social», compartió también en tono de advertencia la central sindical CGT.

La oposición de centroderecha, que siempre se opuso al régimen de 35 horas, ironizó que «era demasiado bello para ser cierto», a través de las declaraciones del secretario general de la UMP, Jean François Cope.

El dirigente del partido de derecha UMP estimó que el primer ministro «ha quedado completamente desacreditado» y expresa «el penoso nivel de improvisación, falta de preparación y amateurismo» del Gobierno de Hollande.

Ayrault, exprofesor de alemán y, según muchos socialistas, elegido para «tranquilizar» a la canciller Angela Merkel, ha cometido una colección de errores en su breve gestión y muchos periodistas de izquierda han comenzado a desconfiar de su capacidad para el cargo.

Liberation, el diario símbolo de la izquierda francesa, y Le Monde se han sumado a las críticas sobre el presunto «amateurismo» de Ayrault, pese a que ambos periódicos apoyaron abiertamente a Hollande durante la campaña presidencial.

La pareja de Hollande-Ayrault, después de cinco meses de gestión, ha perdido popularidad, y los sondeos indican que sufrió la declinación más pronunciada de un Gobierno francés recién electo en tan poco tiempo.

Tanto es el declive en el consenso popular, que desde fines de verano boreal, y en un tiempo récord, ha comenzado a especularse con un probable sucesor para Ayrault.

Agencias ANSA, AFP y DPA, y Ámbito Financiero

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