17 de febrero 2010 - 00:00

Francia hizo pruebas nucleares con sus soldados

París - Francia utilizó a cientos de soldados como conejillos de Indias para investigar los efectos de la radiactividad durante las pruebas nucleares realizadas en Argelia, en la década de los 60, según un informe secreto difundido ayer por el diario Le Parisien.

Los soldados fueron expuestos deliberadamente a la contaminación radiactiva para estudiar la reacción de las tropas durante una guerra nuclear, señala el informe.

Muchos de estos uniformados se enfermaron más tarde de cáncer. Cincuenta años después de estos ensayos en el Sahara argelino, Francia pagará una indemnización a las víctimas.

Según el informe secreto, las pruebas debían servir para «investigar los efectos fisiológicos y psicológicos del arma nuclear en los seres humanos, para obtener los elementos (informativos) necesarios para la preparación física y la formación moral del combatiente moderno». Por tal motivo, algunos soldados fueron llevados después de la detonación a un lugar situado a sólo 275 metros del centro de la explosión.

Los franceses simularon dos maniobras defensivas, así como la reconquista de una posición destruida por una bomba atómica. Trescientos hombres, sobre todo reclutas instalados en Alemania, fueron movilizados en esas pruebas. Posteriormente a ellas, los militares concluyeron que el comandante «nunca debía entrar en la zona contaminada». También dijeron que los soldados parecían «capaces de combatir» y que su moral no se veía muy afectada. Además, increíblemente,se recomendó sustituir las máscaras de gas por otras «básicas antipolvo» para mejorar las comunicaciones y la movilidad de las unidades. En las pruebas atómicas subterráneas que siguieron se permitió también quitarse las máscaras protectoras en «atmósferas contaminadas». En 12 de las 13 pruebas subterráneas, la radiactividad alcanzó el medio ambiente.

Unos 4.800 sobrevivientes de las pruebas son hoy en día miembros de la asociación de veteranos de Aven. El 35% sufre cáncer y sólo el 10% están sanos. Según el Ministerio de Defensa, 150.000 civiles y soldados participaron en las 210 pruebas atómicas que se realizaron en el Sahara y en la Polinesia entre 1960 y 1996.

Recién ahora, medio siglo después, Francia puso a disposición diez millones de euros para las víctimas. Pero siguió regateando con tenacidad el número de enfermedades a reconocer como consecuencia de la radiación.

Al final salió la lista, una tercera parte más corta que la que existe en Estados Unidos.

Al respecto, el ministro de Defensa francés, Hervé Morin, prometió sacar a la luz el número real de personas afectadas por estas nocivas pruebas. «Abriremos el armario», dijo.

Agencias DPA y AFP