El fiscal de París, François Molins, dijo que en el departamento de Kriket se hallaron una cantidad "sin precedentes" de armas, incluyendo cinco rifles de asalto y pistolas, así como productos químicos y explosivos que podrían haber sido utilizados para fabricar una bomba. Algunos detonadores estaban "listos para ser utilizados".
La Policía también encontró cinco pasaportes falsos, teléfonos móviles nuevos y dos computadoras que contenían información sobre la fabricación de bombas y grupos yihadistas.
"Todo hace pensar que el descubrimiento evitó un acto de violencia extrema por parte de una red terrorista", aseguró Molins en una conferencia de prensa.
Kriket, de 32 años, pasó seis días en los calabozos antes de ser presentado ante un juez, una duración excepcionalmente larga que la ley sólo justifica por la preparación de un atentado inminente o por necesidades de cooperación internacional, agregó el fiscal.
Al término de ese período, fue imputado por asociación con fines terroristas y por tenencia de armas y explosivos, entre otros cargos.
En tanto, la investigación por los ataques ocurridos la semana pasada en la capital belga permitió saber, ayer, que los yihadistas planeaban un golpe contra la oficina del primer ministro belga, Charles Michel.
En el disco duro de una computadora hallada tras los atentados se descubrieron planos y fotografías de la residencia oficial y una vivienda del jefe de Gobierno liberal, informó ayer la prensa de ese país. Un vocero confirmó solamente que para estos edificios rigen desde hace algún tiempo medidas de seguridad mucho más estrictas.
La computadora con las fotos y los planos fue encontrada en un contenedor de basura cerca de un refugio de la célula terrorista.
| Agencias EFE, Reuters y DPA |


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