Morales dijo estas palabras en el aeropuerto de El Alto, en la periferia de La Paz, tras el arribo del Papa argentino a suelo boliviano, procedente de Quito. "Quien traiciona a un pobre, traiciona a Cristo, quien traiciona a a un pobre, traiciona al papa Francisco", destacó Morales, quien también se permitió un espacio para referirse a la demanda a Chile por la salida al mar. "Bienvenido a la tierra a la que le fue mutilado el acceso al mar", deslizó el mandatario, en el aeropuerto de El Alto.
Por su parte, el Papa elogió la belleza de Bolivia y los esfuerzos que realizaron sus gobernantes para incluir a todas las minorías en las diferentes áreas. Francisco se dijo "alegre" por haber llegado a una nación "que se dice a sí misma pacifista, y que promueve la cultura de la paz y el derecho a la paz". El pontífice, destacó que Bolivia está "dando pasos importantes para incluir a amplios sectores en la vida económica, social y política del país".
El frío invernal en El Alto, a 4.000 m de altitud, desde donde Francisco saludó a los bolivianos, no amainó el fervor de los católicos, que masivamente se habían posicionado desde temprano frente al altar papal, una réplica del frontis de la iglesia de Laja, donde fue fundada La Paz en 1548. El viaje concitó gran expectativa en Bolivia especialmente porque desde que fue elegido monarca de la Iglesia Católica en 2013, Francisco inauguró una era de acercamiento a lo que él llama la "periferia".
El pontífice argentino, de fuerte vocación pastoral, ya había invocado en Ecuador a los sacerdotes a "ser pastores con olor a oveja". "El papa Francisco le recuerda constantemente a la Iglesia que se acerque a las periferias humanas para abrazar a los excluidos, marginados y a todos aquellos rechazados y en peligro de ser descartados", dijo recientemente el representante del Consejo Pontificio de Justicia y Paz del Vaticano, cardenal Peter Turkson.
En sintonía con las tendencias de las naciones emergentes, Francisco preconiza también el respeto al medio ambiente en su encíclica 'Laudato si', una cerrada defensa de la naturaleza. En la misma línea dijo estar el presidente Morales, el primero en llevar a las Naciones Unidas en 2006 el discurso del respeto a la madre tierra (la Pachamama andina). Sin embargo, ahora está enfrentado con indígenas de su país por una reciente decisión de autorizar la explotación petrolera en las reservas forestales.
Aunque tiene un tubo de oxígeno a mano y cuenta con un equipo médico a su llegada a La Paz (3.600 metros), el papa Francisco, que vive desde joven con un solo pulmón, apeló a la sabiduría popular para combatir el mal de altura con una infusión caliente compuesta por hojas de coca, flores de manzanilla y semillas de anís. Una frase del Papa en pleno vuelo al continente ya había levantado expectativa en el país: "No pasa nada, mascaré coca" para atenuar la fatiga que produce la altitud paceña, les dijo a los periodistas, que le recordaron lo duro de su travesía. Este es un tema crucial para el Gobierno de Morales, un exproductor cocalero, que intenta demostrar al mundo que "coca no es cocaína".
Tras permanecer tres horas en La Paz, Francisco partió anoche a Santa Cruz (este) donde cumplirá una nutrida agenda hasta mañana al mediodía. Desde allí viajará a Paraguay, en su tercera y última parada en su gira por la región, que comenzó el domingo en Ecuador.
Como parte de sus últimas actividades antes de dejar Ecuador, donde permaneció cuatro días, el líder de los católicos, visitó un asilo de ancianos en las afueras de Quito y cumplió su última actividad en el santuario de La Virgen de El Quinche, 30 km al este de la capital. Allí pidió a sacerdotes y obispos volcarse al servicio de los fieles y cuidarse del "alzhéimer espiritual" que hace olvidar los orígenes humildes.
| Agencias ANSA, AFP, EFE, DPA y Reuters, y Ámbito Financiero |

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