10 de julio 2015 - 00:00

Francisco pidió “perdón” por los “crímenes” de la Iglesia contra pueblos originarios

 Santa Cruz de la Sierra - Francisco pidió ayer "humildemente perdón" no sólo por "las ofensas de la propia Iglesia, sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América", en su encuentro con los movimientos sociales en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia.

"Aquí quiero detenerme en un tema importante. Porque alguno podrá decir, con derecho, que 'cuando el Papa habla del colonialismo se olvida de ciertas acciones de la Iglesia", dijo el Sumo Pontífice en su discurso en el segundo día de visita al país suramericano. Afirmó, "con pesar", que "se han cometido muchos y graves pecados contra los pueblos originarios de América en nombre de Dios".

Francisco recordó que ya lo reconocieron tanto sus antecesores como la Conferencia Episcopal de América Latina y citó las palabras de Juan Pablo II, quien "pidió que la Iglesia se postre ante Dios e implore perdón por los pecados pasados y presentes de sus hijos". "Y quiero decirles, quiero ser muy claro, como lo fue san Juan Pablo II: pido humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia, sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América", exclamó.

Pero, por otra parte, "para ser justos", agregó que se acuerden de los obispos, sacerdotes y laicos "que se ofrecieron a la lógica de la espada con la lógica de la cruz".

No es la primera vez, como dijo Francisco, que un papa pide perdón por el período colonial, pero las declaraciones del Sumo Pontífice argentino fueron de extraordinaria contundencia. Juan Pablo II pidió perdón en Santo Domingo el 13 de octubre de 1992 a las poblaciones americanas por la injusticias cometidas contra sus antepasados.

Asimismo, Benedicto XVI tras su viaje a Brasil en 2007, donde fue duramente criticado en Latinoamérica por no mencionar el período de la colonización, aprovechó una audiencia para señalar que "no se puede ignorar las sombras que acompañaron la evangelización del continente latinoamericano" y el "sufrimiento y las injusticias infligidos por los colonizadores a las poblaciones indígenas". En otro pasaje del discurso, Francisco defendió la labor de la Iglesia Católica, porque es "una parte de la identidad de los pueblos en latinoamericana".

Estas palabras las pronunció en el centro Expo Feria, donde presidió el Encuentro Mundial de Movimientos Populares, organizado por el abogado argentino Juan Graboi en colaboración con el Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz y la Academia Pontificia de las Ciencias Sociales y que sigue a la primera reunión que se produjo el 28 de octubre 2014 en el Vaticano.

Antes, el papa Francisco había criticado, en la única eucaristía celebrada en su paso por Bolivia, la lógica del consumo que impera en un mundo en el que todo es juzgado en términos económicos y de producción. "En un corazón desesperado es muy fácil que gane espacio la lógica que pretende imponerse en el mundo de nuestros días. Una lógica que busca transformar todo en objeto de cambio, de consumo, todo negociable", señaló ante un millón de fieles en su sermón de ayer en Santa Cruz.

Agencias DPA, AFP y ANSA, y Ámbito Financiero

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