El Papa congregó no sólo a cientos de miles de ecuatorianos. En medio de la muchedumbre fervorosa, banderas de varios países latinoamericanos se confundían con las nacionales y las del Vaticano, que portaban los fieles para homenajear al jefe del Estado pontificio.
Cubanos católicos llegados a Quito no sólo blandían con orgullo la bandera de su país, sino que en la misma asta habían fijado otras de la Argentina y México, que identificaban a un grupo ecuménico que había llegado a los Andes de Ecuador para escuchar a Francisco en su primera visita a países suramericanos de habla hispana.
"Venimos desde Colombia para ver a nuestro Santo Padre, porque también es colombiano", dijo Ángeles, una joven que indicó que "sería una bendición" que el Papa visite su país, justo ahora que el Gobierno y la guerrilla negocian un acuerdo de paz.
Mónica Solís viajó desde Santiago de Chile también para ver a Francisco y planeaba seguirlo a Bolivia y Paraguay. "Cualquier sacrificio vale la pena", apostilló.
Cuando vaya a la tierra araucana también se lo recibirá con alegría, dijo la mujer chilena,
Tampoco pasaron inadvertidos los grupos peruanos, que a menudo flameaban las banderas rojiblancas, adornadas con motivos de la visita de Francisco a Ecuador. Asimismo, figuraron las de Venezuela, Honduras, El Salvador y Guatemala, entre otras.
| Agencia EFE |


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