3 de julio 2009 - 00:00

Fuerte caída en el área de trigo

El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona oeste de Buenos Aires, sobre la base de los precios estimados a cosecha 2010, para trigo, girasol, maíz y soja. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

Las lluvias no acompañan en la zona, que no recibió las lluvias que cayeron hace unos días en la zona sudeste de Bs. As. Las reservas de humedad son muy escasas, y se estima que van de un mínimo de 30 mm a 80 mm.

La zona que más está sufriendo la falta de humedad está al norte de Trenque Lauquen, en América y Gral. Villegas, donde la superficie sembrada con trigo cayó un 70% respecto del año pasado. Al sur de Trenque Lauquen la superficie sembrada cayó un 50%. La mayor parte de lo sembrado corresponde a ciclos de intermedioa a largos. Sólo si se registran lluvias en las próximas dos semanas, podría sembrarse algo más de superficie con variedades de ciclo corto.

La aplicación de tecnología, a pesar de la caída en los precios de los fertilizantes, también cayó, y se estima que se aplicó un 20% menos de fertilizante que el año pasado, en el cual la aplicación también había caído. Sólo si llueve se aplicaría nitrógeno en forma complementaria.

La causa de semejante caída en el área no se explica solamente en la falta de lluvias. La falta de un horizonte sin trabas para la comercialización, y con precios que no estén por debajo de la paridad de exportación, pesó y pesa mucho en la decisión de no sembrar trigo. La consecuencia será una nueva caída en la producción, y un saldo exportable mínimo, con lo cual casi no habrá competencia entre molinería y exportación.

Los resultados proyectados en el cuadro adjunto muestran a la soja con el mayor resultado proyectado, seguida por el maíz y el girasol. Cabe mencionar que la mayor inversión requerida por el maíz en comparación con la soja, cercana a los 100 u$s/ha, en un contexto de restricción financiera ante los quebrantos de la última cosecha, inclinan la balanza a favor de la siembra de soja.

Para siembras en campos arrendados a un precio equivalente a 10 qq/ha de soja, los resultados proyectados para soja son exiguos, excepto para el rango de rindes altos. Para el maíz se estimó un precio de arrendamiento más bajo, equivalente a 8 qq/ha de soja, pues de otra forma los resultados serían de quebranto, y los arrendatarios sólo están dispuestos a sembrar maíz, si así lo requieren los propietarios, a un precio de arrendamiento más bajo.

Los quebrantos de la última campaña pesan sobre el mercado de arrendamientos. Se ofrece sólo un parte del precio en quintales por adelantado, y parte a cosecha, y combinaciones de quintales y porcentaje.

Aún falta un buen trecho para la siembra, y los mercados están pendientes de la evolución de los cultivos en el hemisferio norte.

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