• EN CUMBRE CON DE NARVÁEZ Y SOLÁ LOGRÓ EL TERCER PUESTO PARA DIPUTADOS
Mauricio Macri
Mauricio Macri, Francisco de Narváez y Felipe Solá concretaron ayer un encuentro, que intentaron mantener en secreto, para ratificar la cuestionada continuidad de su acuerdo bonaerense. El jefe de Gobierno porteño, reacio a encontrarse con los peronistas disidentes, finalmente accedió al cónclave bajo la condición de la más estricta confidencialidad: el frente electoral Unión-PRO seguirá vivo, pero el PRO desplazó a la peronista Claudia Rucci del tercer puesto de la lista a diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires y ese lugar podría ser ocupado por la macrista PJ Silvia Majdalani.
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La reunión se realizó casi en la clandestinidad, pasadas las 16, tras un día de frenéticas negociaciones previas para acordar los términos del encuentro y asegurar que las tres partes tenían la predisposición a seguir juntas, sobre todo después de las declaraciones mediáticas de Solá advirtiendo una posible ruptura por «diferencias de fondo en el proyecto nacional».
En un clima tenso, Macri cuestionó a sus socios peronistas el acto de la semana pasada donde Claudia Rucci, delfín político del titular de las 62 Organizaciones Peronistas, Gerónimo «Momo» Venegas, apareció abrazada a De Narváez y Solá en el virtual lanzamiento de una fórmula tripartita del PJ antikirchnerista. Ningún dirigente de PRO había sido invitado a ese encuentro. «Yo nunca dije que Claudia (Rucci) iba a ser la tercera en la lista. Es una compañera que queremos que nos acompañe en estas elecciones, pero ni Francisco ni yo la lanzamos como candidata», contraatacó Solá. Macri asintió en silencio, pero defendió el espacio del macrismo en el armado de listas.
«Nosotros defendemos otro estilo de hacer política, tenemos dirigentes con currículum y no con prontuario. Es importante el mensaje que le demos a la sociedad en las próximas elecciones a través de los candidatos que presentemos», se quejó el jefe de Gobierno porteño. Sin mencionar nombres, Macri se refería a la presencia de dirigentes duhaldistas en el entorno y en las listas de candidatos de la dupla Solá-De Narváez. El alcalde capitalino aún no supera la presencia inconsulta de figuras como Osvaldo Mércuri, Carlos Brown o Alfredo Atansoff en la presentación en sociedad que el trío realizó el 11 de febrero en el Hotel Intercontinental. «No voy a salir yo a habilitar a gente que estuvo en el tren fantasma de Duhalde y que ya perdieron con Kirchner. ¿Dónde está el negocio», se le escuchó ayer a Macri.
De Narváez contempló el encuentro como mediador. «Acá si esto se rompe, perdemos todos». Macri y Solá, que ya palpitan 2011 como precandidatos presidenciales del mismo espacio, acataron el llamado a la mesura y aceptaron la tregua. Tanto que acordaron una foto del trío juntos en el conurbano para la próxima semana. Se había estipulado una conferencia de prensa, pero no se realizó para que las preguntas de los periodistas no hirieran la susceptibilidad de ningún integrante del colectivo Unión-PRO.
Para llegar a esta cumbre, por la mañana José Torello, enviado de Macri y apoderado de PRO, se encontró con Solá y De Narváez en las oficinas que el empresario-diputado tiene en el barrio porteño de Las Cañitas, sobre la calle Báez. «El acuerdo goza de buena salud, incluso ratificamos el nombre del frente Unión-PRO. Además, nos pusimos de acuerdo en los ejes de la campaña: seguridad, exclusión social y rechazo a las candidaturas testimoniales. Nosotros en PRO somos muy amigos del peronismo, pero vamos a mantener nuestra identidad», aseguró Torello a este diario, casi repitiendo la arenga matinal de Macri a su gabinete.
La reunión duró cuatro horas: comenzó a las 11.45 y terminó a las 15.45. «Fue una muy buena reunión. Hablamos de todos los temas importantes y no tan importantes y nos pusimos de acuerdo 90 por ciento. Así que de ese modo quedó zanjada cualquier especulación de ruptura», aseguró Torello. Antes, el jefe de Gabinete macrista, Horacio Rodríguez Larreta, le había facturado a Solá los cortocircuitos en el frente PRO-PJ disidente: «Las diferencias las planteó Solá. Pero el objetivo es consolidar un acuerdo para ganar en la provincia de Buenos Aires y en la Capital Federal».
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