Furia de EE.UU. contra Rusia por veto a actuar en Siria; prepara plan B

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Beirut y Nueva York - Estados Unidos y las potencias occidentales respondieron ayer con indignación y en términos agresivos inusuales al veto de Rusia y China a una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que habría instado al presidente sirio, Bashar al Asad, quien lleva a cabo una feroz represión de disidentes, a dejar el poder.

La votación se produjo un día después de que activistas denunciaran que las fuerzas sirias habían bombardeado la ciudad de Homs, con un saldo de 200 víctimas, en la noche más sangrienta desde la revuelta iniciada hace 11 meses. Además, la disidencia informó que se sumaron 56 muertos en las últimas 24 horas.

Rusia argumentó, con la mirada puesta en lo ocurrido en Libia en 2011, que la resolución era parcial y hubiera significado tomar partido en una guerra civil.

La más dura de las reacciones llegó de la mano de la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, quien afirmó que la votación fue una «farsa». «Los dos países que en el Consejo de Seguridad de la ONU impusieron el veto sobre las sanciones tienen la plena responsabilidad, dado que de este modo apoyan en forma plena al régimen brutal», aseveró. «Frente a la impotencia del Consejo de Seguridad debemos unificar los esfuerzos de todos los países democráticos para ejercer presiones diplomáticas sobre Bashar al Asad, intensificar las sanciones regionales e internacionales contra el Gobierno de Damasco y aportar ayudas humanitarias al pueblo», indicó.

Clinton no dio mayores detalles de qué naciones podrían agruparse, pero al parecer EE.UU. podría organizar un grupo de «amigos de Siria» -propuesto por el presidente Francés, Nicolas Sarkozy, tras el veto- para avanzar con la iniciativa de la Liga Árabe, un camino que se acerca al aplicado de hecho en Libia para derrocar a Muamar el Gadafi. La embajadora de Washington en Naciones Unidas, Susan Rice, se declaró «asqueada» por los vetos de Rusia y China, y dijo que «cualquier nuevo derramamiento de sangre estará en sus manos».

Este choque diplomático entre ambos países fue el más alto desde que en 2003 Rusia se opuso a la invasión de Irak, cuando Moscú, junto con París, encabezó el veto al ataque que proponía George W. Bush. Pero también hizo recordar a la división en bloques de la Guerra Fría, como mencionaron algunos diplomáticos.

El canciller francés, Alain Juppé, afirmó que Rusia y China «acarrean una terrible responsabilidad ante los ojos del mundo y el pueblo sirio». Los otros 13 miembros del Consejo de Seguridad votaron para respaldar la resolución.

Las críticas occidentales se repitieron en Medio Oriente. «Desafortunadamente, ayer en la ONU, la lógica de la Guerra Fría continúa», dijo el ministro de Relaciones Exteriores turco, Ahmet Davutoglu. «Rusia y China no votaron basándose en la realidad existente, sino más bien por una actitud reflexiva contra Occidente», indicó.

Burhan Ghaliun, jefe de la oposición siria reunida en el Consejo Nacional Sirio, calificó el veto de Moscú y de Pekín como «una nueva licencia para matar de estas dos capitales para Al Asad y su régimen criminal, que ayer mató a 300 personas».

El embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, acusó a los que defendían la resolución de «instar a un cambio de régimen, empujar a la oposición hacia el poder». «Algunos miembros influyentes de la comunidad internacional, por desgracia, incluyendo los que se sientan alrededor de esta mesa, han estado socavando la posibilidad de una solución política desde el mismo comienzo del proceso sirio», declaró.

Moscú enviará mañana a Damasco a su canciller, Serguei Lavrov.

Siria afirma que está siendo víctima de Occidente y de vecinos hostiles que proporcionan cobertura diplomática a una insurgencia armada dirigida desde el extranjero. El embajador sirio ante la ONU, Bashar Jaafari, criticó la resolución y sus patrocinadores, que incluían a Arabia Saudita y otros siete Estados árabes, al afirmar que los países «que impiden a las mujeres asistir a un partido de fútbol» no tenían derecho a predicar la democracia en Siria.

Agencias Reuters, EFE, AFP, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero

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