14 de mayo 2010 - 00:00

Ganan subsidios en Presupuesto

El Gobierno lanzó ayer la primera gran reasignación de partidas de este año en el Presupuesto 2010. Pocos días después que el kirchnerismo le rechazara en el Congreso a la oposición la propuesta de modificar el Presupuesto de este año, el jefe de Gabinete avanzó a través de la decisión administrativa 285/10 con cambios en el Presupuesto que involucran casi $ 5.000 millones. Subsidios a privatizadas de servicios públicos y empresas del Estado se llevaron la mejor parte de la redistribución. Se confirma entonces una suba del gasto en un rubro que ya anticipaba un déficit creciente.

Así, dentro de ese monto hay un número inquietante: $ 1.110 millones se destinaron a reforzar las partidas de subsidios a empresas de energía para mantener el nivel de tarifas y el servicio operativo, además de otros para el transporte, como el caso de Metrovías, por ejemplo, que se lleva $ 40 millones. El caso de los subsidios para el sistema eléctrico muestra la deuda que crece en Cammesa por la distorsión entre el costo de generación y la tarifa que percibe la empresa.

El Fondo Fiduciario del Sistema de Infraestructura de Transportes se llevó lo suyo: $ 599,3 millones que van a la Dirección Nacional de Vialidad.

AySA también tuvo un refuerzo en sus partidas: como empresa pública se llevó en el reparto otros $ 100 millones, con lo que el Programa de Asistencia Financiera a Empresas Públicas se eleva a $ 1.254 millones.

En ese rubro deben anotarse, además, $ 140 millones para Yacimientos Carboníferos Río Turbio y otros $ 190 millones para ARSAT, la empresa Argentina de Soluciones Satelitales. Más curioso es que mientras se recortan $ 50 millones de las partidas para Administración de Infraestructura Ferroviaria, se le dieron a LAFSA (la ya inexistente empresa aérea estatal que se quedó con los empleados de Southern Winds y LAPA y nunca voló) $ 3.680.000 para continuar su ya terminada tarea.

Para financiar los cambios se derivaron partidas que estaban destinadas a aplicaciones financieras, a gasto social, como el Plan Familias (perdió mas de $ 600 millones), y hasta hubo recortes en Nucleoeléctrica Argentina, encargada de la operación de las centrales y la construcción de Atucha II.