Natalia Soria, dirigente del Movimiento Evita, se impuso ayer en la carrera por la intendencia de Valle Viejo, ciudad vecina a la capital catamarqueña, y le dio al kirchnerismo, además del control de ese departamento, un triunfo táctico: Soria, conocida como la candidata piquetera, competía con una colectora K, despegada de la boleta de Corpacci-Mera, pero llamando a votar a esa fórmula. Derrotó al candidato radical y, también, a la lista oficial del peronismo, que quedó tercera. El Gobierno planea utilizar ese formato no sólo a nivel local sino, además, con candidatos a gobernador en varias provincias, entre ellas Buenos Aires.
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