27 de febrero 2012 - 00:00

Ganó sin esforzarse

Leonardo Ponzio festeja su primer gol del torneo. Le pegó de afuera del área y tuvo la complicidad del arquero Giordano.
Leonardo Ponzio festeja su primer gol del torneo. Le pegó de afuera del área y tuvo la complicidad del arquero Giordano.
Sin brillar y haciendo notar mucho las ausencias de Carlos Sánchez y del «Chori» Domínguez, River derrotó a un discreto Sportivo Desamparados y queda como único puntero, por lo menos hasta esta noche, cuando completen la fecha Atlético Tucumán ante Instituto.

A la vista del resultado, Matías Almeyda hizo bien en no pedir el artículo 225 para que juegue uno de los dos este partido y reservarlos para el encuentro del sábado ante Quilmes, en el Monumental, donde va a jugar una buena parte de sus chances de ascender.

Quilmes viene de goleada en goleada, y el equipo de Ricardo Caruso Lombardi parece a priori el gran rival de River en esta lucha por conseguir el título del Nacional B y volver a primera, por eso con Domínguez y Sánchez frescos River saca una ventaja para hacer valer su juego.

Ayer se sintió más la ausencia del uruguayo Carlos Sánchez que la del «Chori» Domínguez, porque Martín Aguirre no jugó bien como volante por la derecha, tanto que en el segundo tiempo Almeyda mandó a Ponzio en su lugar, pasándolo al centro como doble volante central, mientras que Rogelio Gabriel Funes Mori hizo un buen trabajo en ofensiva, complementándose con Fernando Cavenaghi y logrando un buen tanto, en doble pared. En realidad, fue la noche soñada para los mellizos, por que su hermano Ramiro marcó el tercero de cabeza.

River hasta tuvo tiempo para que Trezeguet demuestre su capacidad goleadora, aunque juegue menos de 20 minutos. Todavía no completó 90 minutos y ya tiene 2 goles.

Sin esforzarse y reservando titulares, River sumó una goleada que sirve a su ego.