11 de junio 2015 - 00:05

Ganó Macri Cambiemos, pero sigue puja por listas

Mauricio Macri
Mauricio Macri
 A media tarde, sin más vueltas, se anotó el sello Cambiemos con el cual competirán en las PASO nacionales del 9 de agosto las candidaturas presidenciales de Mauricio Macri, Ernesto Sanz y Elisa Carrió, tras una negociación casi empatada, pero que dejó abierta la posibilidad de licuar candidatos a diputados en la Capital.

En principio, tal como anticipó este diario, la UCR rechazó el nombre Cambiemos que había definido una sesión del PRO nacional la semana pasada, porque, consideraron que se asociaba con el slogan de campaña porteña de Horacio Rodríguez Larreta, una complicación más para Martín Lousteau. Es que el economista es candidato a jefe porteño por el radicalismo y la Coalición de Elisa Carrió, quien ya se sacó foto apoyando a María Eugenia Vidal como candidata a la gobernación bonaerense, cuando la funcionaria es vicejefa porteña. Es decir, Lousteau debe apuntar contra la gestión porteña del PRO, pero al mismo tiempo su madrina política, Carrió, anima como mejor postulante en provincia, a Vidal.

Así, los animadores radicales del acuerdo -entre ellos el titular de la UCR porteña Emilio Yacobitti, Jesús Rodríguez y Sanz- terminaron aceptando que el sello sea Cambiemos, pero para la Ciudad de Buenos Aires en el reglamento de la alianza se incluyó una cláusula. Dice que para la campaña nacional en el territorio porteño el PRO ni ningún socio puede usar la palabra cambiemos, ni cambiar ni ningún derivado. Eso tiene límite hasta el 19 de julio, cuando se dispute -si la hay- la segunda vuelta por la jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

En el distrito, la Coalición Cívica impuso que irá con una lista propia de candidatos a diputados nacionales encabezada por Hernán Reyes. Creen que así se diferenciarán más en la geografía donde, hasta el 19 de julio, se quieren mostrar rivales del PRO. De ese modo acordó el legislador porteño de Carrió, Maximiliano Ferraro con el radicalismo y representantes del PRO, entre otros Emilio Monzó, Humberto Schiavonni y José Torello.

En cambio la UCR aún se tomará tiempo hasta el cierre de listas, el 20 de junio, para definir si también tendrá su propia boleta o si tiene chances de mezclar candidatos con la lista del PRO que en principio encabezará Patricia Bullrich.

Para empatar, los radicales lograron que el piso para entrar en el reparto después de las PASO se baje al 15% (la Coalición quería entre 20 y 25) en caso de que cada candidato a presidente lleve, en Capital una lista propia a diputados.

El tema más delicado, los fondos, se repartirán con mayoría para el PRO (casi 50%), mientras que la tropa de Carrió y la UCR obtendrán un 17,5% cada uno y el resto entre partidos chicos: Demócrata Progresista, Conservador Popular y FE.

Además, Cambiemos usará un diseño de puro arte para identificar su logo, que resalte los colores de cada partido -fucsia, amarillo y rojo- junto con un degradé de la bandera argentina.

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