31 de diciembre 2009 - 00:00

Garrote y prensa para los juzgados por atrocidades

Cuando el dictador español Francisco Franco ordenaba la ejecución de un cautivo, escribía a mano junto a la sentencia la leyenda «Garrote y prensa». Es decir, el método de ejecución (el cruel y vil garrote, un ingenio bárbaro que producía la dislocación de la apófisis de la vértebra axis sobre el atlas en la columna cervical) y la indicación para que se comunicase la ejecución a la prensa, imprescindible para el escarmiento de sus adversarios. Ayer la Corte Suprema de Justicia de la Nación y el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales suscribieron un convenio de cooperación para filmar los juicios orales por delitos de lesa humanidad en la Argentina.

De esta manera, el INCAA aportará «la capacidad técnica de sus egresados y equipo de producción», a través de su Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC). Según anunció el tribunal en un comunicado, el convenio establece que «las imágenes logradas son de propiedad del Poder Judicial de la Nación». En ese sentido, el INCAA queda obligado a hacer entrega diariamente del material filmado en bruto al tribunal oral donde se sustancie el juicio.

El convenio fue suscripto por el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, y la presidenta del INCAA, Liliana Mazure. Alumnos del Instituto ya se encuentran filmando las primeras audiencias del juicio oral por los crímenes cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), que lleva adelante el Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5). Los alumnos del INCAA están tramitando ante los jueces la posibilidad de realizar libremente primeros planos de los acusados, entre los que se cuentan los represores Alfredo Astiz y Jorge «el Tigre» Acosta. Garrote y prensa.

Dejá tu comentario