Objeto social: "Sociedad Financiera y de Inversión".
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Al analizar su contable debemos tener cuidado porque doce meses atrás seguía siendo parte del (residual) Mercado de Valores SA, lo que dificulta la comparación histórica. El listado de la sociedad, originalmente planeado para el 24 de mayo del año pasado se pospuso por las demoras propias de la IGJ hasta el 8 de agosto, cuando el papel salió a la luz a un precio de $4,8 por acción, por encima de los "whisper numbers" que lo colocaban entre $3,8 y $4,7 (las últimas puntas de la acción de Mercado de Valores SA habían sido $18-22 millones). De entonces al cierre de ayer las acciones de VALO -mantuvo el ticker de la sociedad madre- suman 70% (56% en dólares) ganando 15% más que la cartera teórica en el mismo período. En la comparación con los demás bancos listados el lector debe tener en mente que está -en realidad su principal activo, el Banco de Valores- es una entidad de segundo grado, lo que explica su práctica contable diferente a la de las demás entidades. En lo estructural, posee solo dos bocas (a pocos metros una de la otra), no llegan a 700 las cuentas corrientes abiertas y son menos de 1.500 las de ahorro, administradas por un personal que no supera las 250 almas. Esta diferencia con el resto de las entidades la vemos también al analizar la fuente de sus ingresos. De lo que le entró en los nueve primeros meses de 2017 (en total $1.090 millones) el 41% fue por renta de títulos valores, 19% por operaciones de pase, el 10% por las comisiones como administradora de FCI, 9% comisiones por administración fiduciaria, 6% por operaciones de "underwriting", 5% interese por créditos por actividad bancaria, etc. lo que evidencia una vez más su diferencia con el resto de las entidades. A finalizar el nonamestre la vemos con un neto de $411.519.183, que como parte del patrimonio, 28%, es el mayor del pelotón financiero.
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