7 de julio 2014 - 00:00

Gobierno apura garantía a bancos con voto opositor

Miguel Pichetto
Miguel Pichetto
  La semana no venía planificada como para demasiado ruido en el Congreso. Con el feriado y los actos en Tucumán el miércoles por el 9 de Julio, el día habitual de sesiones quedaba invalidado. A eso debía sumarse el retiro obligatorio por el partido, que el sábado se confirmó sería con Holanda. Y por si faltaban complicaciones, en el Senado flotaba también la decisión sobre cómo avanzar con una sesión presidida por Amado Boudou frente a las amenazas que la oposición ya dejó sobre la mesa de Miguel Pichetto hace una semana de armar escándalo y retirarse del recinto no bien el vicepresidente ocupara la conducción de la sesión.

Pero el Gobierno tiene otras urgencias, por lo menos algunas que en su ideario considera de imprescindible procesamiento. Por eso el Senado convocó a una sesión especial para el próximo jueves para aprobar el proyecto del Poder Ejecutivo que declara la inmunidad de activos de Bancos Centrales extranjeros ante los tribunales argentinos. Esa declaración es una señal hacia el exterior que necesita para ser reconocida en territorio nacional de la reciprocidad para los activos del BCRA que se encuentren depositados en cada país al que se le conceda la inmunidad.

El apuro del Gobierno llegó primero a la Comisión de Relaciones Exteriores, donde se emitió dictamen hace una semana. El jueves pasado, Pichetto le reconoció a la oposición, en una reunión de Labor Parlamentaria, que el tema era urgente para el Gobierno. El radical jujeño Gerardo Morales le respondió: "Este proyecto va en línea con la idea de establecer reglas claras con la inmunidad de las reservas de los Bancos Centrales extranjeros. No estamos en contra". Pero puso una condición: que el proyecto tuviera dictamen también en la Comisión de Economía Nacional e Inversión que controla la radical mendocina Laura Montero.

Ese trámite se cumplirá el jueves a las 10 de la mañana con acuerdo de la oposición y luego el proyecto bajará al recinto.

Ese acuerdo, además, fue un requisito presidencial. Como sucedió con la comisión antibuitres que envió el Congreso a Washington, Cristina de Kirchner quiere que esta ley, destinada a mostrar unidad y garantía del país a bancos extranjeros, sea aprobada con el voto de oficialistas y opositores.

Hasta ahora lo logró salvo por un problema: Morales anticipó que si Boudou preside la sesión, él mismo conducirá una retirada del recinto del Senado el próximo jueves.

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