Gobierno confirma que la mancha en río Uruguay “eran algas”

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El Gobierno nacional confirmó que las pruebas realizadas sobre las muestras tomadas el miércoles de la mancha sobre el río Uruguay, a la altura de Gualeguaychú, revelaron sólo la existencia de algas. De esta manera quedó descartada la posibilidad de que se estuviera, por primera vez desde la puesta en marcha de la pastera, frente a un hecho de contaminación vinculado con Botnia, tal como sugirió el Gobierno de Tabaré Vázquez.
«No se ha detectado pasta de celulosa», dijo el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, al término del encuentro que mantuvo en el despacho presidencial junto a Cristina de Kirchner, el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y el secretario de Ambiente, Homero Bibiloni. El funcionario aprovechó también para ratificar que el Gobierno nacional «no está de acuerdo con la metodología de cortes de ruta» que sostienen desde hace dos años los asambleístas de Entre Ríos.
«Son microalgas verdes», lanzó Fernández, categórico, y aclaró sin embargo que se trata de estudios preliminares y que habrá que esperar las conclusiones definitivas de los equipos técnicos.
Agregó que la coloración blanca corresponde «al impacto que puede producir cada vez que hay una floración de este tipo de algas». De todos modos, el ministro dijo que aún se está determinando «la concentración de toxina», mientras que ya está descartada la presencia de ácido clorhídrico.
«Estamos en proceso de análisis, que se va a llevar a la práctica entre hoy (por ayer) y las próximas 72 horas», remarcó Fernández.
El Gobierno mantuvo ayer durante todo el día un profundo hermetismo que acrecentó con las horas la presunción respecto de un resultado que favoreciera los argumentos de los ambientalistas de Gualeguaychú, que aseguran que Botnia contamina.
Anoche, en esa ciudad, los sentimientos de los vecinos eran, por un lado, de bronca y desconfianza. Pero, por el otro, algunos resultaron aliviados. De haberse confirmado la presencia de un agente contaminante en la zona el temor hubiera dominado el clima social.
Antes de conocerse los resultados preliminares, los asambleístas habían advertido que la aparición de manchas verdes y fuertes olores en el fronterizo río Uruguay ponían en «riesgo la paz social».
Los ambientalistas realizaron una asamblea a última hora del miércoles, tras la cual emitieron un comunicado en el que urgieron al Gobierno argentino a que reclame a Uruguay «la inmediata paralización de Botnia, porque hoy se encuentra en riesgo la paz social».
Los asambleístas amenazaron con llamar a «una movilización inmediata y pacífica en la que miles y miles de ciudadanos cruzaremos el puente internacional San Martín hasta la planta de Botnia para exigir que se vaya de la cuenca del río Uruguay», en caso de «existir una sola agresión más de las que provocan los gobiernos de Uruguay y Finlandia».
Por ahora, los hechos parecen contrariarlos.

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