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Gobierno desembarca hoy en Hamburgo por la fragata
Se busca que el tema sea tratado por el Tribunal de los Derechos del Mar
Susana Ruiz Cerruti
La decisión de recurrir a la oficina de los Derechos del Mar de Hamburgo fue tomada por Cristina de Kirchner el martes, luego de recibir datos desde la ONU sobre la imposibilidad de avanzar en una solución del conflicto.
La Argentina puede recurrir al tribunal de Hamburgo, y obligar a Ghana a acelerar los plazos internos y sentarse a negociar en esa Corte. Luego los dos países se comprometen a aceptar el resultado de la mediación. Si Ghana no aceptara sentarse a negociar, desde la Argentina no se descarta romper relaciones. El tribunal de Hamburgo se tratará de un proceso de largo plazo, que hasta puede demandar más de un año.
Lo que se aplicaría en Hamburgo sería la eventual violación de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CDM), considerada como la Constitución de los océanos. Este tratado fue aprobado el 30 de abril de 1982 en Nueva York y abierto a su firma por parte de los Estados en diciembre de ese año en Bahía Montego (Jamaica).
El tratado fue certificado tanto por la Argentina como por Ghana. El órgano de aplicación es el Tribunal Internacional de Hamburgo donde la Argentina podría apelar a dos tribunales particulares: la Sala de Controversias o la Sala de Procedimientos Sumarios. En el primero, operan los votos de los 21 miembros, y la intención argentina es que falle la liberación de la nave, aplicando el artículo 292 de la Convención, donde se habla de la «liberación de buques y sus tripulaciones (artículo 292 de la Convención)».
Según ese artículo, los buques de guerra y otros buques de Estado destinados a fines no comerciales están protegidos por inmunidad soberana y, en consecuencia, son libres de requisas y embargos. La Argentina también evalúa llegar a la Sala de Procedimientos Sumarios. En este caso, se buscará que esta Corte determine que la retención de la fragata viola derechos humanos y de navegación de manera visible, con lo cual merecería un tratamiento sumario (de rapidez extrema) para su liberación. Antes de cualquier presentación ante la Corte de Hamburgo, el Gobierno deberá hacer su planteo ante las Naciones Unidas, el procedimiento que hoy hará Timerman en la sede del organismo en Nueva York.
Desde la Argentina se acumulan datos para apoyar eventuales presentaciones judiciales contra Ghana para fundamentar el pedido de liberación de la nave. Ayer se pidieron al Ministerio de Economía de Hernán Lorenzino algunos fallos del juez norteamericano Thomas Griesa sobre embestidas del fondo Elliot. Se consideraba que podrían ser de utilidad dos decisiones, donde rechazaba pedidos del fondo buitre para embargar activos de la Argentina.
También la Argentina tiene en carpeta un último fallo de la Justicia suiza, donde se consideraron inembargables los fondos del Banco Central depositados en el Banco de Basilea.
La Libertad está varada en el puerto desde el 2 de octubre, luego de haber decidido Frimpong hacer valer derechos del fondo Elliot de Singer por un reclamo de cobro de unos u$s 370 millones. De acuerdo con la posición argentina, la retención de la fragata constituye una violación a la Convención de Viena, ya que los navíos militares están protegidos por inmunidad diplomática; lo que no habría sido tenido en cuenta, obviamente, por Frimpong.


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