9 de noviembre 2009 - 00:00

Gobierno intima a Metrovías por paro

Carlos Tomada
Carlos Tomada
Carlos Tomada se reunió ayer de urgencia en su despacho con el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi; el ministro de Justicia, Julio Alak, y el director de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte, Eduardo Sícaro, para buscar alternativas al nuevo paro de subtes que decretaron los trabajadores de la CTA para mañana. Con otro caos de tránsito y la ira de los porteños por delante, el Gobierno intentará algún acuerdo antes de que comience el paro. Pero aunque no aparecen soluciones, el Gobierno avanzará ahora también con intimaciones.

Ayer, tras la reunión, Schiavi intimó a la empresa Metrovías a garantizar el servicio de subterráneos mañana a pesar del paro: «Es la empresa la que debe hacerse responsable de prestar los ser-vicios en forma normal y acorde con los contratos firmados».

Verificación

Anunció también que la CNRT solicitará a la Justicia y a los fiscales que se presenten mañana en las cabeceras de las líneas de subterráneos para «verificar la posible comisión de ilícitos y delitos» por parte del personal que participa de la protesta.

Schiavi anunció que su secretaría y la CNRT relevarán hoy los bienes estatales que la empresa concesionaria administra así como los sistemas de seguridad instalados «para prevenir cualquier tipo de accidente o siniestro que pueda afectar al público o a los trabajadores». Fue otro indicio de las sospechas que aumentan día a día sobre la posibilidad de que el Gobierno avance con una estatización del servicio.

De acuerdo con las explicaciones de Schiavi, la Secretaría de Transporte de la Nación tiene la pretensión de garantizar que los usuarios puedan hacer libre uso de los servicios de las líneas de subterráneos y Premetro y asimismo que los trabajadores puedan realizar sus tareas en formal normal en sus lugares de trabajo.

Reclamo

Así, el Gobierno se mete de lleno en el conflicto gremial que enfrenta a los trabajadores del subte por el encuadramiento sindical, sin darle la más mínima participación en las decisiones a Mauricio Macri.

La nueva medida de fuerza se da luego del paro por 12 horas que se produjo el jueves pasado en medio de la interna para que Trabajo permita el reconocimiento del nuevo gremio por afuera de la Unión Tranviarios Automotor. Los sindicalistas rebeldes anticiparon el viernes pasado en una conferencia de prensa en el Congreso el paro, que dejará sin el primordial servicio a más de un millón de usuarios y que provocará otro caos en la Ciudad.

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