Con mucho optimismo oficial y el compromiso de continuar negociando el próximo viernes 11 se cerró ayer la primera reunión directa, cara a cara, entre funcionarios locales y el special master Daniel Pollack. Según lo que Axel Kicillof transmitió a Buenos Aires desde Nueva York, a minutos de haber culminado un encuentro de varias horas con el mediador, éste habría tomado de buena manera los reclamos y explicaciones de la Argentina sobre la imposibilidad de cumplir con el fallo de Thomas Griesa tal cual fue redactado. El ministro de Economía se tomó su tiempo para comentarle al mediador sobre el origen de la deuda que aún está en default, los dos canjes que llevaron a una aceptación del 93% de los bonistas y los serios peligros de sostener la decisión a rajatabla del magistrado neoyorquino. Finalmente Kicillof pidió a Pollack que interceda ante Griesa para reponer el stay (amparo) y que se le permita al país pagar los u$s 538 millones que vencieron el 30 de junio y para los que hay plazo de cumplimiento hasta el 30 de julio, antes de caer en un default. El ministro, con un mensaje aplacado y sin violencias verbales, le explicó a Pollack (con el que curiosamente habría generado muy buena relación), que la intención de la Argentina es cumplir con el 100% de los bonistas, pero que necesita de la ayuda y comprensión de Griesa. Explicó además los problemas con la cláusula RUFO y la necesidad de encontrar una fórmula que le permita sortearla. (Ver págs. 3 y 5.)
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario